Volumen 21 - Nº 122
Abril - Mayo 2011

Marcelo Javier Wolansky


Departamento de Química Biológica,
Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, UBA

 

Plaguicidas y salud humana

 

Cultivos, plagas y plaguicidas

Este artículo discute las características y los riesgos del uso agrícola de los plaguicidas que fueron descriptos en una nota anterior de este mismo número (‘¿Qué son los plaguicidas?’). Ese uso tiene aspectos comunes con su utilización residencial, y otros específicos de las tareas de producción, acopio y transporte de la materia prima de los alimentos. El presente texto no considera otras aplicaciones de esas sustancias, como el control de plagas transmisoras de enfermedades (por ejemplo, las vinchucas transmisoras del Trypanosoma cruzi, microorganismo responsable del mal de Chagas), o el desmalezado de caminos, parques y jardines.

Los cultivos y los centros de almacenamiento y distribución de alimentos están amenazados por plagas variadas, desde insectos voladores o caminadores, hasta malezas, roedores y hongos. En las distintas fases de su ciclo de vida, los cultivos presentan distinta susceptibilidad a las plagas. Un mismo cultivo, por ejemplo la manzana, puede requerir el uso de diferentes plaguicidas a lo largo del proceso de siembra, crecimiento de la planta, cosecha, acopio, transporte e industrialización.

Pero los evidentes beneficios del uso de plaguicidas químicos no están exentos de amenazas. En la actualidad se debate cuáles son los riesgos reales y dónde está el límite de lo que se puede considerar aceptable. La discusión se debe a: (i) la mayor conciencia pública de los riesgos de la contaminación ambiental; (ii) la globalización de los cambios ambientales, y (iii) las nuevas actitudes culturales y la nueva legislación sobre plaguicidas. A este respecto son ilustrativos los fundamentos de la Ley de Protección de la Calidad de los Alimentos de los Estados Unidos (Food Quality Protection Act).

 

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Pág. 23-29