Volumen 17 - Nº 101
Octubre - Noviembre 2007

La disponibilidad de energía es crucial para lograr un proceso de crecimiento y desarrollo sustentable en el tiempo. El éxito de una política energética es lograr un equilibrio entre el incremento de la demanda y el desarrollo de nuevas fuentes de energía, con el menor impacto en el medio ambiente y al menor costo posible. Lograr este objetivo es quizás uno de los mayores desafíos de las actuales conducciones políticas de nuestro país y del mundo.

Para poder administrar y generar políticas energéticas es necesario disponer de modelos confiables de proyección de la demanda de energía. Estos modelos deben ser capaces de predecir los consumos en el corto plazo (pocos días) y también a largo plazo (algunos años). Por una parte es necesario predecir los picos de demanda a corto plazo producidos en general por condicionantes climáticos. Por otra parte, se requiere un tiempo de varios años entre la toma de decisiones y la concreción de cualquier plan de abastecimiento de energía. Todo país, y la Argentina no es la excepción, debe disponer de herramientas confiables de predicción de la demanda futura de energía en el corto, mediano y largo plazo.

En este artículo vamos a revisar el estado actual de la demanda de energía en el país y mostraremos una forma de modelar y proyectar el consumo futuro de gas. Con ellos podemos estimar las demandas a mediano –uno a tres– y a largo plazo –cuatro a quince años–. Aunque varios de los conceptos que discutiremos son útiles para elaborar modelos de corto plazo –uno a cuatro días– no abordaremos este tema.

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Pág. 26-36