Volumen 16 - Nº 95
Octubre-Noviembre 2006

Cartas de lectores

 

> La Universidad 

Las reflexiones del editorial del número 93 de Ciencia Hoy acerca de la crisis institucional en la Universidad de Buenos Aires son, a mi criterio, uno de los recientes aportes críticos más sensatos sobre el tema. Coincido en que puede analizarse fructíferamente la situación de la universidad considerando las reglas de gobierno (que se valen de los esquemas de lucha política republicana, pero sin mecanismos que garanticen la gobernabilidad), el modelo organizativo (conformado por facultades relacionadas en forma débil con la conducción institucional) y la inexistencia de una corporación de académicos profesionales capaces de hacerse cargo de la gestión (o, por lo menos, de intervenir significativamente en ella).En cuanto a las posibles reformas, se mencionan en el editorial un replanteo de la organización actual de facultades y un fortalecimiento de la profesión académica, a cuyo cargo debería estar la gestión institucional. Me permito agregar aquí una reflexión quizás no del todo coincidente con lo anterior. Las organizaciones complejas en todo el mundo suelen ser lideradas por individuos que, por lo general, hacen del ejercicio de la gestión su segunda profesión, devenida principal. En la cultura de esas organizaciones, ello es reconocido como un logro, algo que no sucede en la academia argentina, y en particular en la UBA, donde la gestión, lejos de ser una actividad valorada, es vista como tarea secundaria. Ningún barco llegaría a buen puerto si la labor del capitán fuera considerada una carga pública que se ejerce con resignación, o un botín de las luchas políticas de la tripulación.Dado que ninguna organización está al margen de la lucha política, la capacidad de conciliarla con la administración es indispensable para el logro de los fines institucionales. Mientras la gestión de la UBA no sea valorada en sí misma y no se la vea como culminación deseable de una carrera académica, el fortalecimiento de las diversas corporaciones de profesores de cada disciplina agregará más actores a la lucha por el poder interno pero, seguramente, no producirá mucho cambio en el perverso juego político actual. Aunque quizás sea un camino para iniciar ese cambio. 

Jorge Hintze
Asociación Civil Tecnología para la Organización Pública

 

 

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