Volumen 14 - Nº 82
Agosto-septiembre 2004

El impacto del Plata sobre el Océano Atlántico

Alberto R Piola1, Osmar O Möller Jr.2 y Elbio D Palma3

1 Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Universidad de Buenos Aires
   y Departamento Oceanografía, Servicio de Hidrografía Naval, Argentina
2 Departamento de Física, Fundação Universidade Federal do Rio Grande, Rio Grande, Brasil
3 Departamento de Física, Universidad del Sur, Bahía Blanca, Argentina

Los habitantes de la región costera desde la provincia de Buenos Aires en la Argentina hasta Río Grande, en el sur del Brasil, saben que en enero el agua de mar es casi 10°C más cálida que en julio. Lo que llama la atención es que en esta región se presentan las mayores variaciones estacionales de temperatura de todo el Atlántico Sur. Un observador algo más perceptivo notaría también cambios de color en su superficie de acuerdo con la época del año. Para explicar estas observaciones se ha especulado acerca de la existencia de frecuentes incursiones de agua fría, originadas en la corriente de Malvinas. En este artículo se presentan evidencias que sugieren que las más importantes alteraciones ambientales a lo largo de una franja costera de más de 1000km se deben a la variable influencia de las aguas que el Río de la Plata derrama sobre el océano Atlántico.


¿Qué ocurre con el agua de río cuando llega al océano? 

Los ríos impactan en el océano de múltiples formas, e influyen sobre sus características físicas, químicas y biológicas. El alcance del agua de mezcla entre el río y el océano determina las condiciones ambientales de la zona costera y de los seres vivos que la habitan. Las características del estuario, donde las aguas de origen continental encuentran a las vastas aguas oceánicas, fueron descriptas en un artículo recientemente publicado en Ciencia Hoy (‘El estuario del Plata: donde el río se encuentra con el mar’, 73:10-20, 2003). La influencia del Plata se manifiesta también a grandes distancias del estuario y este es el objeto del presente artículo. Por ejemplo, la observación esporádica de especies subantárticas y pingüinos en las playas del Brasil sugieren la influencia de una corriente fría desde el sur. ¿Podrían estas corrientes tener alguna relación con el Plata?

Los ríos descargan en el mar agua ‘dulce’ y gran cantidad de elementos de origen continental, por ello producen un fuerte impacto en la zona costera.  El agua de río contiene baja concentración de sales disueltas, lo que definimos como salinidad. Lejos de las costas la salinidad del océano varía entre 34 y 38 gramos de sal por kilogramo de agua. Sin embargo, cerca de la desembocadura de grandes ríos, donde las aguas de origen continental se mezclan con agua de mar, la salinidad es considerablemente menor, y alcanza valores inferiores a 20. El agua de baja salinidad producto de esta mezcla tiene también menor densidad que el agua de mar y, por lo tanto, forma una capa relativamente delgada y produce lo que llamamos estratificación vertical. Aquí llamaremos ‘pluma’ al área de influencia de las aguas de río, la que tiene la característica de salinidad menor a la del agua oceánica circundante. En esa región los vientos arrastran las aguas superficiales y son también la principal fuente de energía disponible para mezclar verticalmente las aguas diluidas y el agua de mar. En la zona costera la descarga de agua dulce que proviene de los ríos crea la estratificación vertical y la mezcla vertical producida por el viento y, en menor medida, la marea, la destruye.

Entre otros elementos, los ríos arrastran nutrientes al mar, que incluyen fertilizantes empleados en actividades agrícolas, como nitratos y fosfatos. En el mar la baja concentración de nutrientes suele limitar el crecimiento de algas marinas microscópicas en suspensión en el agua (que componen el fitoplancton). En consecuencia, la mayor disponibilidad de nutrientes aportados por los ríos a las zonas costeras suele estimular el desarrollo de la vida marina.  

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