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Volumen 14 - Nº 81 Junio - Julio 2004 |
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Aunque
altas dosis de radiación, metales pesados y otras sustancias son altamente
tóxicas, dosis bajas podrían tener efectos estimulantes en los seres
vivos.
Este fenómeno, llamado hormesis, se conoce desde fines del
siglo XIX. Sin embargo, durante décadas, la ciencia le prestó muy
poca atención.
Ahora el concepto ha resurgido y los expertos evalúan
sus polémicas implicaciones.
Irradiar a las personas con bajas dosis de rayos X para prolongarles la vida?, ¿aumentar ligeramente la concentración permitida de arsénico en el agua potable para prevenir miles de muertes por cáncer?, ¿suministrar a los bebés cantidades limitadas de mercurio para disminuir la aparición de retrasos en el habla y otros problemas neurológicos? Algunos toxicólogos están considerando seriamente estas posibilidades. La causa que los impulsa es un fenómeno llamado hormesis (del griego hormaein, que significa ‘estimular’), término que designa la forma bifásica en que ciertos agentes químicos y físicos afectan a los seres vivos: dosis bajas provocan efectos1 favorables, dosis altas provocan efectos adversos.
Paracelso2 fue uno de los primeros en comprender que la toxicidad de cualquier sustancia depende de la dosis. Así lo escribió en el siglo XVI: ‘Todas las sustancias son venenos; no hay ninguna que no lo sea. La dosis es lo que determina que una sustancia sea o no un veneno’. Esta frase es uno de los fundamentos de la toxicología moderna, que es la ciencia que estudia los efectos adversos de los agentes tóxicos en los seres vivos.
Cada agente tóxico produce un efecto específico en los organismos. Los insecticidas fosforados alteran el funcionamiento del sistema nervioso. El cianuro interrumpe la respiración celular. La radiación produce cambios en el ADN. Cuanto mayor es la dosis, mayor es el efecto. Esta afirmación vale para sustancias de origen natural (arsénico, plomo, mercurio), sintético (plaguicidas, conservantes de alimentos) y agentes físicos (rayos X, radiactividad). Hasta las sustancias indispensables para la vida (vitaminas, azúcares, oxígeno) son tóxicas a partir de cierta dosis.
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