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Volumen 14 - Nº 81 Junio - Julio 2004 |
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La diversidad indígena americana Nuevos estudios craneanos Héctor M Pucciarelli Departamento Científico de Antropología del Museo de La Plata, Facultad de Ciencias Naturales y Museo, UNLP
Un equipo bioantropológico, utilizando la técnica denominada morfometría geométrica, ha identificado en el extremo sur de Baja California (México) una población de paleoamericanos, vinculados genéticamente con los más antiguos habitantes del sur de Asia y de la costa del Pacífico, que debido a su aislamiento geográfico perduró hasta tiempos históricos. |
![]() Figura 1. Cráneo indígena de Baja California en vista lateral. (Fotografía cedida por el Dr. Rolando González - José). |
Desde tiempo inmemorial existe una opinión generalizada de que los amerindios (todos aquellos grupos humanos que poblaron el continente americano hasta el momento de la conquista española) presentan una uniformidad anatómica general, sobre la cual se asentarían los no muy pronunciados caracteres de diferenciación interpoblacional. El esquema fue plasmado en la frase supuestamente atribuida a Antonio de Ulloa: ‘visto un indio, fueron vistos todos’; sin duda esta es una afirmación sorprendente expresada por quien debía alternar diariamente con los indígenas en su tarea de cristianización y civilización. Desde la vertiente científica, también es notable que Ales Hrdlicka, un bioantropólogo checo nacionalizado norteamericano, a principios del siglo pasado afirmaba que el poblamiento del continente americano por parte de los aborígenes no tenía una antigüedad mayor a seis mil años.
Hoy los antropólogos evolucionistas sabemos que la pretendida homogeneidad amerindia es solo aparente y habría surgido de la visión superficial de caracteres, tales como la coloración de la piel o la oblicuidad de los ojos, que esconden diferencias biológicas interpoblacionales profundas. Por otro lado, es altamente improbable que aun en un lapso relativamente corto de seis mil años, no hubieran actuado procesos diferenciadores lo suficientemente profundos como para lograr altas variaciones. Lo que en nuestro medio comenzó siendo una pregunta de estudiantes tuvo una respuesta alentadora que se manifestó en un principio de rechazo al criterio de homogeneidad.
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