Volumen 14 - Nº 79
Febrero - Marzo 2004

Reproducción vs. longevidad

żEs aplicable esta disyuntiva al ser humano?

Héctor M Pucciarelli
Departamento Científico de Antropología del Museo de La Plata,
Facultad de Ciencias Naturales y Museo, Universidad Nacional de La Plata

Este principio, que se denomina teoría del ‘soma disponible’, es claro para la vida de muchos herbívoros que están sujetos a depredación activa por parte de diversos carnívoros. El hecho de poder reproducirse tan a menudo como sea posible, incrementa drásticamente la probabilidad de supervivencia de los genes a través del mantenimiento de la especie y a pesar de la drástica disminución de los períodos individuales de vida. Según este criterio, la esperanza de vida en los animales sujetos a predación disminuiría por dos causas: a) por la predación misma y b) por el incremento en fertilidad como parte de la estrategia adaptativa elegida para lograr la supervivencia de la especie. Este efecto fue corroborado por la negativa, pues hay estudios que muestran que cuando las especies con alto patrón reproductivo y corto período de vida son ubicadas en un ambiente donde no hay predadores, su patrón reproductivo disminuye y su período natural de vida se incrementa, demostrando claramente que la relación esperanza de vida vs. cantidad de partos es, sin duda, una estrategia adaptativa.

El principio del ‘soma disponible’ ofrece dudas con respecto a su aplicación a los seres humanos y por el momento es cuestionable la existencia de un costo de reproducción como el descripto. Los primeros estudios realizados demostraron tanto una relación directa –mayor número de partos vs. mayor longevidad– como una ausencia total de correlación: mayor o menor número de partos vs. longevidad constante. Un principio epistemológico básico indica que si se obtienen resultados contrapuestos empleando distintas muestras para probar una misma hipótesis, entonces hay falencia de método. Esto parece ser lo que ocurre con este tipo de estudios cuando es aplicado a las poblaciones humanas.

Dos investigadores europeos, G Doblhammer, del Instituto Max Planck (Alemania) y J Oeppen, de la Universidad de Cambridge (Inglaterra), trataron de superar el escollo metodológico empleando un curioso tipo de muestra: la genealogía Hollingsworth de los pares nobles ingleses registrada entre los años 1603 y 1959. Los autores afirman que los árboles familiares de los aristócratas ingleses ofrecen indicios de cómo las mujeres sacrificaron, sin saberlo, una larga vida en su empeño por obtener gran cantidad de descendencia.

IndiceInicioSiguiente
Pág. 48/51