Volumen 13 - Nº 77
Octubre-Noviembre 2003

El escurridizo efecto placebo


Imagen extraída del libro The Medieval Health Handbook, de Luisa Cogliati Arano.
Raúl A Alzogaray
Centro de Investigaciones de Plagas e Insecticidas, CIPEIN
CITEFA/CONICET

El placebo es una sustancia que carece de actividad farmacológica, pero cuando quienes la reciben creen que se trata de un medicamento puede producir efectos similares a este último.
Los placebos se usan regularmente en los ensayos clínicos de nuevas drogas. El mecanismo por el que ejercen su efecto
es todavía muy poco conocido.

La palabra placebo, derivada del verbo latino placere, que significa complacer, se usaba en la Edad Media para designar los lamentos que proferían las plañideras profesionales en ocasión del funeral de alguna persona. En el siglo XVIII, el término fue definido en un diccionario médico como medicamento común y, en una edición posterior, como algo que simula ser un medicamento. En la actualidad, los propios especialistas reconocen la dificultad que representa definir qué es un placebo.

La Real Academia Española lo considera una sustancia que, careciendo por sí misma de acción terapéutica, produce algún efecto curativo en el enfermo, si este la recibe convencido de que esa sustancia posee realmente tal acción.

Aunque los placebos suelen ser sustancias suministradas como medicamentos, también se usa el término para referirse a intervenciones quirúrgicas, brazaletes metálicos, palabras, gestos o el contacto físico recibido por los pacientes (ver tabla).

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