Volumen 12 - Nº 72
Diciembre 2002   
Enero 2003
 


Cartas de lectores
Sobre irse y quedarse

A buen entendedor –dijo Oliveira, cortando con muchas precauciones una tira de chinchulines–. Esto sí que no lo tenés en la Ciudad Luz, che. La de argentinos que me lo han dicho. Lloran por el bife y hasta conocí a una señora que se acordaba con nostalgia del vino criollo. Según ella el vino francés no se presta para tomarlo con soda.

Julio Cortázar, Rayuela

A propósito del editorial del número 69, firmado por Miguel de Asúa, hoy vemos que la patria se hunde en las profundidades del Averno y que algunos emigran llevando sus sueños a otros infiernos, a veces más templados, pero cargando con una cruz de ausencias que pesan sobre sus huesos y conciencias por estar cometiendo el ‘pecado’ de intentar vivir mejor en otras patrias. De ahí la eterna pregunta: ¿irse o quedarse? ¿Es cobardía y abandono, o expulsión porque no hay otra salida? Y así quedan los que se quedan, reclamando a los que se fueron y renegando porque se quedaron. Y así quedan los que se fueron, tristes por los que se quedaron y entristecidos porque se fueron. Y así quedan todos, los que quedaron y los que se fueron, amargados. Así es la eterna pregunta.

Comenzamos a preguntarnos, también, qué significa esta patria, que nos saca sonrisas y lágrimas sin discriminar, de la cual tanto renegamos y que tanto nos duele cuando estamos afuera. Qué es el sentir nacional que, apremiados por crisis y mundiales, nos acoge en su seno para compartir creencias, pensamientos y asados. Será tal vez la común idiosincrasia que nos permite estar cómodos los unos con los otros dentro de nuestras fronteras, que nos hace luchar por lo mismo, estremecernos por lo mismo, y a la que todos apelamos para que nos saque del pozo en que estamos. Pero, ¡cuidado!, ese sentimiento en el que ponemos nuestras esperanzas es el mismo que nos hizo despertar una mañana en la plaza de Mayo vitoreando a circunstanciales dictadores que mandaban pibes a morir de balas y de frío en nombre de la Patria. El sentir nacional a veces nos juega en contra. Jekill y Hyde están detrás de cada escarapela.

Deberíamos preguntarnos si es tan importante el suelo que pisamos. O será quizás más importante la postura que cada uno tome sobre un sistema político-económico (¿científico?) que convierte en víctimas a grandes masas humanas, independientemente de donde residan. Una de las grandes victorias de la lógica del sistema ha sido separar a los estados nacionales y fortalecer sus límites geográficos e ideológicos realzando el concepto de extranjero. Una persona explotada en la Argentina (¡atención!, soy un becario) siente así más afinidad con sus explotadores argentinos que con los explotados de otro país. El diferenciarse los hombres por sus nacionalidades y por la tierra que circunstancialmente ocupan debilita los lazos entre los oprimidos de todo el mundo en busca de un objetivo común. Lo cual está en plena concordancia con los deseos de los poderosos. Las ideas dominantes de cada época han sido siempre las de las clases dominantes, que no solo han manejado la política y la economía sino, también, muchos de nuestros actos, pensamientos y hasta sentires. La elite del poder controla empresas, Estados y programas científicos, así como los medios de comunicación y opinión pública: los diarios, la TV, lo que nos gusta comer, lo que nos gusta votar. Si queremos que la selección salga campeona del mundo debemos tomar determinada cerveza. Mariano Moreno decía que no tienen los pueblos mayor enemigo de su libertad que las preocupaciones adquiridas durante su esclavitud. Más que irse o quedarse la pregunta debería ser: ¿irnos para qué? ¿Quedarnos para qué? Si la respuesta es: solo para ganar unos pesos más, no estamos en el camino correcto. Nos olvidamos de que podemos ser coherentes y luchar por una causa en cualquier sitio en que estemos. Y chau eterna pregunta.

Nahuel Villegas
Buenos Aires
Reproducciones de arte

Desde hace algún tiempo, Ciencia Hoy reproduce obras de arte de la exposición permanente del laboratorio Tandar, ubicado en el Centro Atómico Constituyentes de la CNEA. Dicha exposición es resultado de la donación de 306 cuadros y esculturas hecha por sus autores, artistas argentinos contemporáneos. Todas las obras están reproducidas en la página de Internet www.cnea.gov.ar/artistas/artistasplasticos.htm (compárese con las 82 reproducciones disponibles en la página del Museo Nacional de Bellas Artes). Estamos orgullosos de que reproducciones de nuestras obras tengan cabida en Ciencia Hoy, pero creemos que es inadecuado informar sobre los autores y no sobre el lugar en que se encuentran las piezas.

Horacio Ceva
Laboratorio Tandar


Tiene razón el lector. Los editores piden disculpas por la involuntaria omisión y dan a continuación la lista de obras reproducidas pertenecientes y exhibidas en el Tandar.

Artista Obra
Número
Aberastury Gabriela Pasajes del ayer, 1996. Litografía (4/6) 25cm x 26cm. Catálogo.
58
Anadón Oscar Visión Nº 5, 1982. Catálogo 103.
70
Badii Líbero Cosmogonía, 1994. Óleo sobre tela, 70cm x 50cm. Catálogo 101.
58
Carpani Ricardo Roque Martín Fierro, 1988. Acrílico sobre tela, 150cm x 200cm. Catálogo 101.
58
Dellepiane Jorge Luis El bosque mágico, 1991. Óleo sobre tela, 80cm x 100cm. Catálogo 101.
66
Faunes Daniel Imagen de la infancia, 1992. Catálogo 102.
70
Gené María Esther Imagen ígnea, 1996. Acrílico sobre tela, 110cm x 95cm. Catálogo 102.
71
Levaggi Oscar Pareja en el jardín, 1992. Óleo sobre tela, 70cm x 70cm. Catálogo 101.
61
Luna Ercilla Jorge Pintura en blanco y grises virtuales, 1977. Esmalte sobre madera 132cm x 72cm. Catálogo 103.
66
Paviglia Niti Noemí Este mundo es el mío, 1994. Catálogo 102.
70
Pérez Celis Energía solar, 1990. Técnica mixta sobre tela, 152cm x 177cm. Catálogo 101.
58
Robirosa Josefina La montaña mágica, 1985. Acrílico sobre tela, 100cm x 100cm. Catálogo 103.
58
Schvartz Marcia La sonrisa del morocho, 1991. Óleo sobre tela, 70cm x 50cm. Catálogo 103.
58
Seoane Luis El peregrino. Xilografía (35/50), 56cm x 40cm. Catálogo 103.
58

Torrallardona Carlos

Reservado para familias, 1983. Óleo sobre tela, 63cm x 50cm. Catálogo 103.
58

 

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