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Volumen
12 Nº 71
Octubre - Noviembre 2002 |
Casi todo el mundo concibe la física como la ciencia que explora los aspectos fundamentales de la naturaleza desde las escalas más pequeñas hasta la cósmica. Aunque es cierto que muchos físicos se ocupan de esos problemas fundamentales, otros trabajan en un amplio espectro de cuestiones básicas relacionadas con el comportamiento de materiales sometidos a temperaturas y presiones extremas, exploran materiales nuevos, trabajan con gases atómicos y estudian las moléculas y las colisiones entre ellas y con superficies. Los físicos también exploran la Tierra en la geofísica, la atmósfera en la física atmosférica y, por cierto, el cosmos en la astrofísica y la cosmología. Les interesa encontrar nuevas generalidades en sistemas complejos, de los que algunos de los mejores ejemplos pertenecen a la biofísica. Y usan su comprensión de la naturaleza para crear nuevos aparatos y aplicaciones, como las imágenes por resonancia magnética.
La invención de la mecánica cuántica en la década
de 1920 permitió llegar al punto de poder descifrar el misterio de
nuestros genes y de fabricar computadoras capaces de realizar un millón
de millones de operaciones por segundo. Nos permitió descubrir los
láseres y la fibra óptica, que son la base de la red mundial
de comunicaciones a la que nos hemos acostumbrado. Desde esos años,
literalmente miles de físicos han realizado importantes contribuciones
a la tecnología que sustenta esas maravillas modernas.
Al mismo tiempo, los físicos han llevado los límites de lo que
podemos observar a sus mínimas dimensiones y han elaborado una detallada
teoría sobre los elementos constitutivos básicos de la naturaleza:
los quarks que conforman el protón y el neutrón, unidos por
la fuerza fuerte; los electrones que forman las capas exteriores de los átomos
e interactúan con los protones por medio de la interacción electromagnética,
y los neutrinos que facilitan la desintegración nuclear por medio de
la interacción débil. Agregando la fuerza gravitatoria, los
físicos creen que toda la naturaleza se puede explicar mediante cuatro
fuerzas, y están trabajando con ahínco para unificar las cuatro
en una teoría que las comprenda.
Hoy hay fuerte evidencia en favor del inicio del universo mediante una gran explosión (big bang): la radiación de fondo de microondas provee esa evidencia. Los avances de la tecnología han sido tan grandes que ahora podemos medir la anisotropía de esa radiación con la precisión de una parte en un millón y deducir las propiedades adicionales de la explosión inicial.
Dado este enorme progreso, uno podría preguntarse: ¿qué queda por entender? En realidad, hay muchas preguntas sin respuesta. Hay mucha oportunidad de descubrir nuevas generalidades en varios sistemas complejos, muchos de los cuales son de índole biológica. Dichas generalidades serán descubiertas por físicos que deseen crear principios generales que sean válidos a través de las fronteras disciplinarias. Necesitamos explorar los fenómenos que pueden ocurrir en escalas pequeñas del orden del nanometro, para poder crear equipos aún más poderosos de computación y comunicación. Aunque hemos hecho grandes progresos en la comprensión de la naturaleza en su nivel más pequeño, aún no tenemos una teoría que unifique nuestra imagen de la índole fundamental de la materia. No entendemos el balance entre materia y gravedad en nuestro universo, y creemos que hay en el cosmos materia oscura y energía oscura que deberían poder ser explicadas y permitirnos completar la comprensión de la estructura y la historia del universo.
Para aprender acerca de la física en la Argentina visitamos cuatro de los principales sitios de la actividad: la Universidad de Buenos Aires, el laboratorio TANDAR de la CNEA, la Universidad Nacional de La Plata y el Centro Atómico Bariloche. Por desgracia, no pudimos visitar la Universidad de Córdoba. Como permanecimos solo un día en cada institución, reconocemos que nuestra evaluación no es tan amplia como podría haberlo sido. Sin embargo, creemos que obtuvimos una impresión general sobre el estado de la física en el país y que podemos hacer algunas recomendaciones útiles. Encontramos muchos físicos excelentes en todas estas instituciones. Muchos están en contacto con sus colegas de todo el mundo, lo que les permite mantenerse al tanto de los últimos resultados y preparar sus planes de investigación a la luz de ellos.
La Argentina tiene una larga historia en física que comenzó en la Universidad de La Plata en 1909 con la llegada de Emil Bose. Esta universidad fue el mayor centro de estudios de física en la Argentina hasta la década de 1950. Entonces, las universidades de Buenos Aires y de Córdoba crearon departamentos de física. Al mismo tiempo se crearon los centros de investigación de la Comisión Nacional de Energía Atómica en Bariloche y Buenos Aires. Ahora hay departamentos en varias universidades del país.
La Argentina ha producido muchos de los excelentes físicos dispersos por el mundo y es, en este sentido, única entre los países sudamericanos. Dichos físicos han hecho importantes contribuciones a la física de partículas, física de la materia condensada, en especial a la superconductividad, a la estructura nuclear y a otros campos.
Este centro se encuentra en Buenos Aires y pertenece a la Comisión Nacional de Energía Atómica. El trabajo allí se concentra en física nuclear y física de materia condensada. Tiene una importante responsabilidad en la participación argentina en el proyecto Auger, que se comenta más adelante.
La investigación en física nuclear experimental se realiza con un acelerador tandem (TANDAR) y una de sus actividades centrales es el uso de rayos de partículas en el tratamiento del cáncer. En el centro se está diseñando una fuente de neutrones, usando el acelerador, que será útil para la terapia de captura de neutrones en boro. Y se han desarrollado varias técnicas para analizar trazas de impurezas, ya sea mediante radiación inducida de partículas, dispersión de Rutherford o espectroscopia de masas. También se está investigando sobre estados de alto spin de materiales nucleares. En general, concluimos que se hacía un uso sensato de los laboratorios disponibles.
El esfuerzo en física de materia condensada está orientado a la exploración de materiales nuevos y su estructura electrónica y vibracional. Se sintetizan diferentes compuestos y realizan numerosas mediciones de caracterización de esos materiales, desde óxidos de manganeso a compuestos de azufre y a partículas de cobalto. No pudimos dejar de advertir la falta de equipo moderno en esos laboratorios.
También se lleva a cabo en el centro una amplia investigación en física teórica. Los miembros de ese grupo son productivos en las áreas de teorías cuánticas de campo de las interacciones fuertes, caos cuántico y superfluidos en baja dimensionalidad. El trabajo sobre teoría de materia condensada cubre varias áreas, como la estructura electrónica de las transiciones de fase y la estabilidad de fase en clusters metálicos, fulleritas y manganitas. También tuvimos noticias de un programa de desarrollo de celdas solares de silicio para aplicaciones espaciales, que no analizamos.
La conducción del departamento de Física de la FCEyN ha hecho un excelente trabajo en decidir la dirección futura del departamento y en encausarlo en la dirección elegida. Más de la mitad del personal académico se incorporó desde 1990. Optó por reforzar los grupos de teoría de la materia condensada, de sistemas complejos no lineales, de biofísica y de óptica. También fortaleció la física molecular para estudiar proteínas y macromoléculas. Hizo un excelente trabajo en buscar científicos argentinos de primera línea por todo el mundo e incentivarlos a regresar al país. El departamento tiene un espectro muy amplio de actividades que, en esencia, cubre todas las áreas de la física. Su mayor deficiencia es la falta relativa de programas experimentales. Ello es el resultado de la histórica falta de fondos para comprar equipo. El Banco Mundial otorgó dinero para tal propósito a mediados de la década de 1990, pero ahora hay muy pocos fondos disponibles.
El grupo de óptica está realizando investigación interesante en láseres de onda corta bombeados por haces de electrones y en nuevos microscopios ópticos de campos cercanos, que usan una punta para enfocar el rayo óptico. Está interesado en las propiedades no lineales de láseres armados por el grupo, espectroscopia de puntos cuánticos y mapeo neuronal. El programa tiene una visión amplia y una buena interacción con la industria local. Ha generado numerosas patentes, algo único entre los programas visitados.
El grupo de sistemas complejos y no lineales está enfatizando la investigación interdisciplinaria. Ha trabajado, por ejemplo, en reconocimiento de voz y patentó su invento. También trabaja en la dinámica de sistemas biológicos, láseres semiconductores e incluso en sistemas financieros. Además, el director del departamento se ocupa de computación cuántica y comunicaciones.
El grupo de materia condensada y física estadística ha estado trabajando en transiciones Mott y varios aspectos de fluidos cuánticos. El grupo de bajas temperaturas creció y está haciendo buen trabajo en dinámica de flujos y otros temas.
El departamento también tiene un grupo fuerte en física de partículas y cosmología, que trabaja en teoría de cuerdas, física de rayos gamma, dinámica de transiciones de fase y teoría de campos fuera del equilibrio. Tiene un pequeño grupo que hace física experimental de alta energía y está trabajando con el grupo D0 del Fermilab. Es bueno ver que estas colaboraciones internacionales continúan. Hay otras actividades que no pudimos apreciar en tan poco tiempo.
Se trata de una institución única en varios sentidos. En primer lugar, como se encuentra al pie de los Andes y lejos de Buenos Aires, parece haber sufrido menores influencias políticas y ha resultado más estable que otras instituciones. En segundo lugar, opera el Instituto Balseiro, al que se incorporan estudiantes de física que terminaron segundo año para completar sus licenciaturas y luego hacer el doctorado. El programa es altamente competitivo y parece recibir excelentes estudiantes, a juzgar por la calidad de los graduados ubicados en todo el mundo. En tercer lugar, parece haber manejado mejor los equipos experimentales, por lo que sus laboratorios están razonablemente bien dotados. Estos factores han creado una cultura y un sistema educativo que son tesoros nacionales.
Tradicionalmente, el centro ha trabajado en la aplicación de energía atómica usando reactores. De hecho, ha creado una compañía que está construyendo un reactor en Australia. En líneas generales, el centro ha comenzado a ocuparse de otras aplicaciones y a relacionarse con la industria argentina. Debe volverse más activo en el patentamiento de las nuevas ideas que desarrollan sus integrantes y establecer políticas que incentiven a los científicos a procurar que sus ideas se concreten en el ámbito empresario. Mientras que el centro siempre se enorgulleció de su inclinación por la enseñanza y la investigación, creemos que, en su conjunto, debería esforzarse por construir un puente entre la investigación básica y las aplicaciones.
Nos alentó el hecho de que el centro creó una fundación para obtener fondos privados para la investigación. Este es un nuevo camino para la Argentina y necesitará considerable desarrollo.
El programa de investigación de Bariloche es muy amplio y abarca desde teoría de cuerdas a física de bajas temperaturas y a sonoluminiscencia. El grupo de bajas temperaturas ha hecho contribuciones muy significativas a la dinámica de flujo en superconductores de altas temperaturas. El grupo es muy conocido en el mundo, como indica la reciente incorporación de su director, F de la Cruz, a la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos. Continúa encontrando efectos interesantes, como la relación entre corriente externa y ordenamiento de flujos.
El grupo de física de partículas trabaja en teoría de cuerdas, teoría de campos cuánticos, grupos cuánticos y rayos cósmicos de alta energía. Es un grupo relativamente fuerte que ha producido varios graduados destacados. Algunos miembros del centro tienen importante participación en el proyecto Auger, en el que se han hecho cargo de responsabilidades cruciales.
El centro hizo un fuerte esfuerzo en ciencias de materiales, especialmente en óxidos metálicos de transición y aleaciones con memoria de forma. Hay un esfuerzo creciente en nanoestructuras y sus propiedades. Esta es un área en la que el centro está bien equipado para tener un cometido importante. Hace poco incorporó a un especialista en espectroscopia Raman, que seguramente reforzará la producción en ese campo. Quienes trabajan en Bariloche parecen estar muy al tanto de lo que sucede en el mundo.
Hay varios otros grupos que hacen física estadística, física atómica y teoría de materia condensada. Nos llamó especialmente la atención el trabajo realizado en sonoluminiscencia y tenemos interés por conocer más sobre sus resultados.
El departamento de Física de esa universidad es el más viejo del país. Está compuesto por grupos que trabajan en temas que van desde teoría de partículas hasta espectroscopia Mössbauer y resonancia magnética nuclear. También son parte del proyecto Auger de rayos cósmicos. El departamento carece de director desde hace dos años, lo que lo convirtió en una federación de grupos que trabajan en varios proyectos de física más que en un departamento con objetivos definidos. Casi todos los profesores son ex alumnos de la misma universidad. Fueron escalando posiciones localmente o regresaron a su alma mater después de una estadía en el extranjero.
Se realiza en La Plata un esfuerzo sustancial en materiales. Sin embargo, la severa falta de equipos obliga a los investigadores a emplear solo las herramientas más rudimentarias. También se ven afectados por las demoras de los envíos en la aduana. El director del grupo de materia condensada se mostró renuente a orientarse hacia proyectos más aplicados, que serían las extensiones naturales de la ciencia de materiales, debido a que las decisiones de otorgamiento de subsidios se basan principalmente en las publicaciones.
El grupo de física teórica de partículas es bien conocido y tiene excelente conducción. Trabaja en teoría cuántica de campos, física matemática y teoría de cuerdas, y tiene fuertes vínculos internacionales. Ha producido algunos excelentes estudiantes que se encuentran ahora en universidades y laboratorios de todo el mundo. Pero igual que muchos otros grupos argentinos, este enfrenta una crisis seria, porque los salarios de los jóvenes los coloca en el límite de la pobreza, por lo que consideran dejar el país. Los físicos imaginativos y trabajadores pueden seleccionar áreas de investigación, especialmente en física teórica, en las que pueden ser competidores de primer nivel en la escena internacional, aun con fondos muy limitados. Pero son esos físicos excepcionales los que se ven tentados por el extranjero cuando las condiciones económicas locales resultan muy desalentadoras.
Finalmente, La Plata comparte responsabilidades en la implantación y operación del proyecto Auger. Tiene algún cometido con respecto al hardware pero, principalmente, se ocupa del software. Este grupo parece estar muy bien conducido y se integró bien en el esfuerzo general.
El comité no pudo visitar la FaMAF debido a que se canceló su vuelo por mal tiempo. Por fortuna, recibió un informe detallado sobre las actividades en física preparado por la facultad. Lo que sigue se basa en ese informe.
La institución fue creada en 1957 y su programa de doctorado en 1984. Es reconocida por la Academia de Ciencias del Tercer Mundo como un centro de excelencia en física y matemática; la institución y sus miembros gozan de un alto concepto en la comunidad internacional. El departamento de Física posee instalaciones modernas y provee un fuerte apoyo a las actividades de la universidad. Según el informe mencionado, el departamento es fuerte en la enseñanza de grado y postgrado y en la producción teórica, y relativamente débil en física experimental. La mayor parte de la investigación se orienta hacia la ciencia básica. El departamento creció sostenidamente hasta alrededor de 1995.
La investigación en física llevada a cabo en la FaMAF cubre diversas áreas, desde física atmosférica hasta relatividad y gravitación. Se trabaja en la teoría de materia condensada y también en estudios básicos y aplicados basados en resonancia magnética. Hay varios grupos que se ocupan de aplicaciones de espectroscopia de rayos X. Todos los grupos de la FaMAF tienen importantes vínculos nacionales e internacionales. Son muy productivos en publicaciones: sacan en promedio unos setenta artículos por año, muchos en las revistas de la American Physical Society y del Institute of Physics. Los grupos de investigación parecen recibir financiación significativa de reparticiones gubernamentales. Algunos también reciben fondos de fundación Antorchas.
La Argentina es un país relativamente pequeño en términos demográficos y tiene problemas financieros permanentes. Las consecuencias para la comunidad física son profundas. Por ejemplo, la inestabilidad no permite que las instituciones de investigación recluten a sus miembros internacionalmente, como hacen países más prósperos. Ello significa que deben reclutar solo entre sus propios graduados y, como hay pocas instituciones, tienden a hacerse endogámicas. Advertimos que no hace mucho la Universidad de Buenos Aires había reclutado un excelente conjunto de profesores, pero casi todos se habían formado en ella y no había ningún extranjero. El reclutamiento de sus propios egresados fue una constante en las instituciones visitadas.
Otro ejemplo de las consecuencias de la pobre financiación es que hay muchos más físicos teóricos que experimentales, debido a que la física experimental es más cara. Además, debido a que no hay fondos para nuevo equipo, los físicos experimentales que trabajan en la Argentina no tienen la flexibilidad de encarar cosas nuevas y, con frecuencia, los vimos realizando el mismo tipo de experimento que se hacía hace veinte años, porque es todo lo que pueden lograr con los aparatos que poseen. Esto parece pasar menos en Bariloche, donde aparentemente se manejan mejor los recursos y se ha adquirido bastante equipo en el extranjero. Este ejemplo demuestra que la Argentina puede elegir entre financiar a unas pocas instituciones razonablemente bien o mantener un mayor número en el nivel de subsistencia. Nos resulta claro que la elección adecuada es la primera.
A pesar de todas estas deficiencias, hay puntos fuertes en la física argentina. El Centro Atómico Bariloche tiene fama internacional en física de materia condensada. Hay, además, muy buenos grupos teóricos en física de partículas en varias instituciones. Como se dijo, la Universidad de Buenos Aires ha incorporado a un excelente conjunto de investigadores jóvenes que podría causar una marca en el futuro. En Bariloche se está comenzando a trabajar en nanociencias y, aunque se trate en este momento de una palabra clave para captar financiación, hay verdaderas oportunidades de combinar dispositivos usuales en física de la materia condensada con las funciones de las moléculas biológicas, de modo que se pueden inventar tipos completamente nuevos de dispositivos y sistemas. Sería una jugada fuerte para la Argentina construir sobre las fortalezas en materia condensada que hay en Bariloche para desarrollar esta nueva área multidisciplinaria.
Hay mucha participación de físicos de varias instituciones en el proyecto Auger sobre rayos cósmicos de alta energía. Este experimento fue diseñado para estudiar una de las mayores incógnitas de la física moderna: por qué existen rayos cósmicos con energías mayores que unos 1020eV. Se trata de una colaboración internacional en la que la Argentina es reconocida y está en posición de sacar ventaja de los datos que generará el experimento. El proyecto aprovecha la ubicación única de la Argentina en el hemisferio sur. Otras áreas en las que el país tendría ventajas únicas sería en los estudios efectuados en tierra sobre el ozono estratosférico, como complemento de las observaciones hechas desde el espacio del agujero de ozono antártico, y en los diagnósticos basados en la física de los restos fósiles únicos que posee. Estos fósiles han atraído atención internacional desde los tiempos de Darwin. Descubrimientos recientes han demostrado que los dinosaurios fosilizados de la Patagonia son los más importantes del mundo, y existen recursos igualmente impresionantes de períodos geológicos más recientes. Los físicos tienen mucho que ofrecer con métodos como la datación isotópica y termoluminiscente. Si explota estas ventajas geográficas, la Argentina ganará amplio reconocimiento de la comunidad científica internacional.
Finalmente creemos que el país no financia la investigación científica solo por el desafío intelectual que representa, sino porque espera que la ciencia le permita competir mejor económicamente. Nos impresionó favorablemente el grupo de óptica de la FCEyN (UBA) y el hecho de que tiene fuertes vínculos con varias empresas. Creemos que el futuro de las instituciones como el Centro Atómico Bariloche depende de ese tipo de asociaciones y de sus consecuencias en la industria. Esto no quiere decir que todos los investigadores de un centro deban vincularse con la industria, sino que debe existir un espectro de actividades que vayan de la ciencia básica a las aplicaciones. Es importante que las instituciones faciliten a los investigadores el patentamiento de sus inventos, y que les permitan beneficiarse de ellos para estimularlos a buscar aplicaciones. En muchos países se han creado nuevos procedimientos que permiten que los científicos reciban recompensa por sus patentes. Esto ha provocado una enorme respuesta en la forma de nuevas compañías creadas alrededor de las instituciones científicas.
La historia de la investigación en física en la Argentina sufrió serios trastornos por la inestabilidad, que provocó la partida de excelentes físicos y obligó a la reconstrucción de los departamentos. La estabilidad de la década de 1990 llevó a la física a un nuevo comienzo, ahora otra vez amenazado por la crisis económica. Esta crisis puede dar lugar a una nueva gran ola migratoria de científicos de primer nivel, lo que tendría consecuencias negativas de largo plazo para la ciencia y la tecnología en el país. La crisis estaba presente en la mente de todos los científicos con los que hablamos. Recomendamos, por lo tanto, concentrarse en responder a esta situación.
La crisis económica argentina ha afectado especialmente a los científicos
jóvenes que trabajan en el país. Con inflación, sus
salarios los aproximan a la línea de pobreza. No tienen, por lo tanto,
otra opción que buscar trabajo fuera del país. La crisis llega
en un momento especialmente malo, porque muchos departamentos han creado
equipos de excelentes científicos jóvenes. Recomendamos que
se implemente con urgencia un programa de subsidios de retención
para científicos jóvenes de las varias instituciones del país.
El programa no necesita prolongarse más allá de unos pocos
años, ya que si el problema no se resuelve en ese lapso, nada impedirá
que la gente se vaya. Esperamos que se puedan tomar rápidamente medidas
para complementar los ingresos personales de los científicos y suministrarles
fondos para investigación, ya que el tiempo es corto para aquellos
que están pensando en partir.![]()
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