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Volumen
12 Nº 71
Octubre - Noviembre 2002 |
Me refiero a El pensamiento científico frente al rumor. A veces los mitos, leyendas y rumores involucran a la ciencia, por Adrián Alauzis (Ciencia Hoy, 70:83-90, 2002). Sostiene que la autenticidad del contenido del rumor sería un parámetro inútil, e incluso oscurecedor.
Disiento. Esta es una cuestión que ha sido abordada por la psicología social sociológica. Importa la relación entre la estructura social y la psicología y conducta individuales, o lo que tradicionalmente se denomina el análisis de la estructura social y la personalidad.
Podríamos conjeturar que los rumores son una alternativa funcional de
los indiferentes e ineficaces parlamentos.
En todo caso, los rumores son una perversa degradación del logos.
¿Hubo acaso una conspiración internacional para diseminar ántrax en Estados Unidos después de la catástrofe del 11 de septiembre de 2001? Se llegó a la conclusión de que no; de que el contenido del rumor no era auténtico. Y entonces, ¿qué había entrado en juego? El inconsciente colectivo con sus temores catastróficos: demasiado poder genera, dialécticamente, susceptibilidades preventivas. Esos temores podrían haberse disipado inmediatamente mediante una encuesta psicosociológica en profundidad.
La ciencia aborrece los rumores.
Ese tipo de rumores no debe ser confundido con alguna propaganda imbuida de teorías conspirativas de la historia. Ni con las profecías autocumplidas (teorema de Thomas: si la gente cree que las cosas son de determinada manera, ellas producirán efectos como si fueran realmente así).
Salimos de la psicosociología social sociológica y entramos en
la politología, el análisis de las relaciones internacionales
y la estrategia militar. Parafraseo a von Clausewitz: La guerra es la
continuación de los rumores/propaganda por otros medios.
Though this be madness, yet there is method int (William Shakespeare,
Hamlet).
¿Es cierto que un ex presidente argentino está en condiciones de conseguir muchos millardos de dólares, de manera tal que la Argentina podría salir rápidamente de su pozo económico? Esta incógnita fue mucho más fácil de resolver. ¿Qué había, inter alii, entrado en juego en este rumor? El inconsciente colectivo con sus magníficas ilusiones salvadoras (¿o salvajes?). Un país en vías de subdesarrollo genera regresiva, desesperada y dialécticamente apelaciones a la magia. Pero el contenido del rumor era falso. Las autoridades monetarias de los Estados Unidos se encargaron de disiparlo.
Yo no creo en los rumores, pero que los hay, los hay.
La verdad nos hará libres... de rumores.
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