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Volumen
12 - Nº 69
Junio/Julio 2002 |
| Trece
años (menos quince días) después de haber conmovido
al mundo científico con el anuncio de haber alcanzado procesos de fusión nuclear en un escritorio, el tema regresa, aunque esta vez algo cambiado. |
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En 1989, los electroquímicos Martin Fleischman y Stanley Pons (F&P) anunciaron haber observado indicadores de procesos de fusión nuclear (el mecanismo que utiliza el Sol para generar energía) luego de hacer pasar una corriente eléctrica por una cuba electrolítica. Se la llamó fusión fría entonces porque, contrariamente a las temperaturas alcanzadas en los procesos solares (cercanas a los 20.000.000°C), los procesos de fusión anunciados por F&P se producían a temperatura ambiente. Lograr fusión nuclear por cualquier mecanismo que permita recuperar la energía invertida y aprovechar el exceso, ha sido una meta de la humanidad durante los últimos cincuenta años. Al revés de la fisión nuclear, usada actualmente en las plantas nucleares de generación de energía, la fusión presenta dos ventajas básicas: el combustible es prácticamente inagotable (hidrógeno), y no produce residuos radiactivos de los que haya que disponer. Los resultados de F&P no pudieron, sin embargo, ser reproducidos por otros laboratorios (ver Ciencia Hoy, 3: 12-14, 1989) por lo cual el tema, al que se le endilgó el prefijo de fiasco, pasó del laboratorio a la charla de café.
Este año, científicos del laboratorio Oak Ridge de los EEUU,
del Rensselaer Polythecnic Institute también en los EEUU y del Instituto
de Mecánica de la rama Ufa-Bashkortostan de la Academia de Ciencias de
Rusia (designaremos ORNL al experimento por las siglas del laboratorio donde
se realizó) anunciaron en el número del 8 de marzo de la prestigiosa
revista Science, que detectaron indicadores que prueban que, en sus experimentos
de cavitación acústica, se produjeron reacciones de fusión
nuclear. ¿Se probó entonces que el anuncio de Fleischman y Pons
era cierto?
Los científicos se apuran a aclarar que ambos experimentos son muy distintos aunque su objetivo sea el mismo. La fusión es una reacción nuclear en la cual dos núcleos pequeños, de deuterio por ejemplo, se juntan (funden) para formar uno más grande tritio o helio, en este caso. Si el núcleo más grande es inestable, entonces se divide rápidamente y libera energía en el proceso. El problema limitante para obtener una reacción de fusión es que los núcleos iniciales están cargados positivamente de manera que al tratar de acercarlos comienzan a rechazarse mutuamente. Solo aquellos que posean suficiente velocidad (energía de movimiento o cinética) podrán acercarse lo suficiente como para iniciar el proceso. En la Tierra estas velocidades solo pueden alcanzarse en los grandes aceleradores de partículas o tratando de llegar a temperaturas del orden de las decenas de millones de grados centígrados como las existentes en el centro del Sol.
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