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Volumen
11 - Nº 65
Octubre/Noviembre 2001 |
Más del cuarenta por ciento de los medicamentos que se usan en medicina humana son de origen vegetal. Entre ellos se encuentran sustancias que podrían reemplazar con ventajas a los productos químicos de síntesis que en la actualidad se utilizan en el tratamiento del insomnio, de la ansiedad y del estrés.
Desde la más remota antigüedad el ser humano ha utilizado las plantas para tratar sus heridas y curar sus dolencias. La ciencia farmacéutica comprobó que las numerosas propiedades curativas que poseen muchas plantas se deben a la extraordinaria variedad de compuestos químicos que las plantas son capaces de producir. Hoy en día el 40 por ciento de todas las medicinas proviene directa, o indirectamente, de las plantas. En el recuadro ‘Coincidencias bioquímicas entre plantas y animales’ se describen algunos hechos conocidos que explican por qué los vegetales producen compuestos que son activos en los animales.
Los productos naturales y la industriaA pesar de su importancia, en la actualidad ha disminuido el interés de la industria farmacéutica por la búsqueda de nuevas drogas en productos de origen vegetal. Esto se debe a los enormes esfuerzos que requiere detectar y aislar principios activos en los vegetales. Por ejemplo, entre 1960 y 1982 el Instituto Nacional del Cáncer de EE.UU. examinó 32.000 muestras obtenidas de 12.000 especies de plantas descubriendo únicamente tres drogas potencialmente útiles. Solo una de ellas, el taxol, ha sido aprobada para su uso en humanos y se ha convertido en un importante medicamento en el tratamiento de algunas formas de cáncer.
La tendencia presente en la industria farmacéutica es examinar, en forma más o menos indiscriminada, gran número de extractos naturales o de compuestos químicos sintéticos. Los adelantos de la robótica permiten llevar a cabo hasta 100.000 ensayos biológicos por día y ya existen intentos para realizar en forma automática ensayos complejos como la medición de las propiedades eléctricas de un único canal en la membrana de una célula mediante el procedimiento de patch clamp (que está explicado en ‘Navegando por los canales’ en Ciencia Hoy, 37: 12-23, 1997). Estos ensayos son capaces de proveer hasta 50.000 datos por semana. También se han desarrollado sistemas para explorar la respuesta de receptores incorporados mediante ingeniería genética a las membranas de células embrionarias (oocitos) de batracios.
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