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EPIDEMIOLOGÍA DE LAS ESPECIES HOSPEDADORAS DE SCHISTOSOMA MANSONI EN LA ARGENTINA Nuestro grupo de trabajo se encuentra estudiando diversos aspectos del parásito y de sus hospederos intermediarios, los caracoles de agua dulce del género Biomphalaria. Hasta hace poco, la determinación sistemática de las especies del género Biomphalaria se realizaba principalmente sobre la base de las diferencias morfológicas del aparato reproductor de los animales. Sin embargo, cuando estas diferencias son escasas, el método no permite identificar con certeza ciertas especies o subespecies, probables vectores del parásito, lo cual constituye un serio problema epidemiológico. En los últimos años se han comenzado a utilizar técnicas de biología molecular para el estudio taxonómico de estos moluscos, las cuales se basan en la amplificación de segmentos del ácido desoxirribonucleico (ADN) por medio de la reacción en cadena de la polimerasa (véase "La reacción en cadena de la polimerasa", Ciencia Hoy, 23: 52-60, 1993). Esta técnica, seguida por la digestión con enzimas de restricción de los productos amplificados, nos ha permitido diferenciar fehacientemente a todas las especies del género halladas en la Argentina. También quisimos establecer la capacidad de los caracoles del litoral argentino en transmitir Schistosoma mansoni. Para establecer tanto el grado de susceptibilidad como de resistencia que pueden presentar los moluscos se criaron ejemplares a partir de poblaciones recolectadas periódicamente en las provincias de Entre Ríos, Corrientes y Chaco, y se los infectó en el laboratorio con distintas cepas del parásito, originarias del sur del Brasil. A partir de la cuarta semana de infección los caracoles se revisaron periódicamente en busca de cercarias, estadio larval que emerge del molusco en el agua, y que constituye el elemento infectante para el hombre (véase la figura 1 del texto central). Dos de las siete especies de Biomphalaria identificadas en nuestro país, B. tenagophila y B. straminea, están naturalmente infectadas en el Brasil y representan un riesgo potencial para la Argentina. Los ensayos de susceptibilidad realizados con distintas poblaciones de B. tenagophila de nuestro litoral indicaron que un 4-8% de los caracoles emitían cercarias, mientras que las poblaciones de B. straminea fueron refractarias a la infección con S. mansoni. Se ha demostrado que caracoles resistentes a la infección con S. mansoni, pueden volverse susceptibles si se los infecta previamente con otros trematodes, los cuales alterarían la respuesta normal del sistema de defensa del molusco. Nosotros realizamos infecciones experimentales dobles y hallamos resultados similares para las poblaciones resistentes de B. straminea y para dos especies consideradas no transmisoras del parásito: B. oligoza y B. orbignyi. Así, se observó que un 12% de los caracoles de B. straminea y aproximadamente un 30% de B. oligoza y B. orbignyi emitían cercarias de S. mansoni cuando se los infectaba 24 horas antes con otro parásito trematode presente naturalmente en los caracoles de la Argentina. A pesar de que los caracoles de nuestro país no muestran gran susceptibilidad al S. mansoni, podrían representar un serio riesgo para el establecimiento y transmisión de la parasitosis, ya que en ciertas áreas endémicas del Brasil -en donde se hallaron porcentajes similares de caracoles infectados- la incidencia de infección en la población de la región supera en algunos casos el 40%. |