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Volumen 9 - Nº
53 - Julio/Agosto 1999
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Revista de Divulgación Científica y Tecnológica de la Asociación Ciencia Hoy |
Los hombres han mostrado interés por los primates no humanos desde tiempos inmemoriales y los han venerado, como lo atestiguan los numerosos mitos y los registros históricos y prehistóricos de diversas culturas. Con el advenimiento de la teoría de la evolución darwiniana y el establecimiento de la idea de que todos los seres vivos tienen un ancestro en común, este interés ha crecido, ya que los primates no humanos pasaron a ser el grupo biológico con mayor potencial para brindarnos información sobre el origen de nuestra especie y explicar nuestro comportamiento social.
Hembra
adulta de mono caí, Cebus Apella, comiendo frutos de Hovenia
dulcis en el Parque Nacional Iguazú, Argentina. |
El aporte que los primates no humanos pueden hacer a la comprensión
del comportamiento humano es evidenciado por la diversidad de líneas
de investigación que se han desarrollado con primates desde perspectivas
que involucran directamente el estudio del hombre. Campos como los de la antropología,
la psicología experimental y la lingüística se fusionan
con la ecología, la etología y la biología evolutiva
para encontrar respuestas al origen del comportamiento humano. Podemos obtener
registros paleontológicos de nuestros ancestros y conocer sus dimensiones,
su forma de locomoción, su dentición (y por lo tanto inferir
su dieta) y su tamaño cerebral. Podemos también reconstruir
los paleoambientes donde vivían, pero poca es la información
que los fósiles nos dejan sobre su comportamiento social. Sin embargo,
los estudios comparativos con especies pertenecientes a nuestro mismo grupo
filogenético, el orden de los Primates, pueden brindarnos alguna respuesta
sobre el origen de nuestro comportamiento. Algunas de las preguntas que más
han intrigado a los primatólogos tienen que ver con el origen mismo
de la vida en sociedad. ¿Por qué los primates diurnos viven en grupos
sociales estables y complejos? Aunque quizá este interrogante nunca
pueda ser respondido con certeza, la respuesta a las siguientes dos preguntas
nos pueden dar alguna pista. ¿Cuáles son los beneficios y los costos
de la vida en sociedad? ¿Cómo afectan las presiones ecológicas
(por ejemplo la depredación, la competencia por el alimento o la presencia
de parásitos) la estructura social de distintas especies de primates?
Estas preguntas han dominado la escena en los estudios primatológicos
desde hace un par de décadas y son aún campo fértil de
estudio.
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