Volumen 19 - Nº 113
Octubre-Noviembre 2009

Darwin y los invertebrados fosiles patagonicos

 

Cuando el 3 de agosto de 1833 el Beagle echó anclas en la desembocadura del río Negro, Charles Darwin puso pie en la Patagonia por primera vez. Si bien conocía numerosas referencias de viajeros que lo habían precedido, examinar por sí mismo esa ya mítica comarca le causó notable impresión, la que aflora en numerosas ocasiones a lo largo de su abundante correspondencia personal y científica, igual que en la obra publicada después de su regreso a Gran Bretaña.

Sus capacidades de observación y de síntesis quedaron evidenciadas en múltiples notas sobre aspectos de la fauna, la flora, la geología y la geografía. Su paso por la Patagonia fue crucial para sus posteriores ideas sobre la evolución de las especies, ideas que posiblemente se fueron formando en su mente durante su estadía en el sur del continente americano. En el Viaje delBeagle describió su llegada a la boca del río Negro y explicó el primer perfil geológico que estudió en las regiones patagónicas. De las capas o estratos de sedimentos marinos que encontró en la base de acantilados ubicados al sur de esa desembocadura, coleccionó fósiles de invertebrados marinos, en su mayoría moluscos. Al poco tiempo, en el golfo San José, reunió materiales adicionales del mismo tipo y reconoció la equivalencia de los estratos que los contenían, también semejantes a los de la barrancas del Paraná en la localidad llamada Bajada de Santa Fe, en la margen izquierda del río, donde hoy se encuentra la ciudad de Paraná.

Una escala posterior de su excursión patagónica fue Puerto Deseado (al que se refirió como Port Desire), adonde arribó el 23 de diciembre de 1833. Además de recorrer ambas márgenes de la ría, se internó aguas arriba en una pequeña embarcación y exploró algunos kilómetros tierra adentro. Pudo identificar allí rocas más antiguas y, por encima de ellas, las capas terciarias que forman las mesetas circundantes, cubiertas por un grueso estrato de cantos rodados patagónicos, semejantes a los que reconociera en el río Negro. Al sur de Puerto Deseado coleccionó moluscos fósiles en los acantilados costeros y los relacionó con los que encontró en los acantilados de la desembocadura del río Santa Cruz, unos trescientos kilómetros más al sur.

Después su detención en Puerto Deseado, el Beagle ancló en Puerto San Julián, donde Darwin estudió detenidamente capas terciarias expuestas y coleccionó fósiles que le sirvieron para reconocer similitudes entre las capas marinas de diversos lugares de la Patagonia y de la costa pacífica chilena.

 

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