Volumen 19 - Nº 113
Octubre-Noviembre 2009

Genómica, bioinformatica y evolución

 

Cuando entré en el estudio de Darwin, en la casa de campo que habitó con su familia durante cuarenta años en la pequeña localidad de Downe, en Kent, experimenté solo una sensación: admiración. Allí estaban todas sus cosas: su mesa de estudio, sus instrumentos, su viejo sillón, el espejo, las fotografías de sus amigos Charles Lyell y Joseph Hooker, sus libros. Allí Darwin pensó, planificó y escribió la mayor parte de sus trabajos, en especial el que consideró más importante, y que cambiaría el rumbo del conocimiento humano para siempre: Elorigen de las especies. Esa habitación fue centro neurálgico de su actividad hasta el final de sus días.

¿Cómo hubiera trabajado Darwin de haber tenido acceso a internet, correo electrónico y una base de datos? Algunos imaginan que hubiese sido aun más innovador, pero, en mi opinión, poco habría cambiado. Quizá no hubiera tardado veinte años en dar a conocer su idea más original: el mecanismo de selección natural como explicación del origen de las adaptaciones de los organismos a su ambiente. Pero quizá hubiese necesitado un buen tiempo de todos modos, porque las ideas requieren maduración, independientemente de la tecnología de que disponga quien las concibe.

La tecnología, sin embargo, impone tiempos al desarrollo científico y se convierte en directriz de gran parte del nuevo conocimiento. Las técnicas moleculares que aprendí hace poco más de veinte años como estudiante de biología están hoy obsoletas: lo ocurrido en esa disciplina en tan corto período provoca escalofríos, concretamente, por el tránsito de una producción artesanal de datos genéticos a una producción industrial de datos genómicos. Esa transformación convirtió a las investigaciones biológicas en multidisciplinarias y cambió el paisaje demográfico en nuestros laboratorios. En la actualidad, los biólogos comparten sus mesadas con matemáticos, químicos, físicos e informáticos.

¿Qué enseñar hoy a los estudiantes? ¿Dónde poner las prioridades? La mejor imagen para representar la actual producción de datos genómicos es la de un tsunami que empieza a tomar forma. Pero con tantos datos, ¿se está generando nuevo conocimiento? ¿Ha llevado esta revolución tecnológica a nuevas teorías en algún campo de la biología? Sí y no.

 

Indice Inicio Siguiente
Pág. 88-93