Volumen 18 - Nº 108
Diciembre 2008
Enero 2009

 

 

Los grandes carnívoros se encuentran entre las especies más sensibles a los impactos que la humanidad está produciendo sobre los ecosistemas terrestres. Esto se debe a varias características que presentan. Suelen ser especies peligrosas para el hombre, lo que hizo que sean perseguidas y erradicadas de grandes áreas del planeta, y por su rol de grandes depredadores no solamente comen animales salvajes sino que pueden atacar animales domésticos, por lo cual se han considerado plagas y se ha intentado erradicarlos, generalmente con éxito. Los carnívoros compiten con el hombre por las mismas presas y, aunque no se los persiga directamente, muchas áreas silvestres se encuentran defaunadas por cazadores, por lo que no encuentran en ellas una base de presas adecuada para sobrevivir. Su dieta hace que requieran de grandes territorios para poder subsistir y, por ello, la pérdida y fragmentación del hábitat natural como consecuencia del avance de la frontera agropecuaria y otras actividades humanas los afectan antes que a otros mamíferos de tamaño equivalente.

Como consecuencia de estos factores, los grandes depredadores han sido erradicados de la mayor parte de la superficie terrestre. Los tigres en Asia, los leones, hienas y perros salvajes en África y sudeste de Asia, los jaguares (figura 1) y pumas (figura 2) en la región Neotropical, los lobos en Europa y Norteamérica, el lobo de Tasmania, los dingos en Australia y los osos en todo el planeta han sido o están siendo sistemáticamente eliminados de los ecosistemas naturales y subsisten en pequeñas poblaciones aisladas, generalmente confinados a áreas protegidas de escasas extensiones. Gran número de especies se ha extinguido o se extinguirán inevitablemente en los próximos años, pero la merma de una o pocas especies de carnívoros no implica, en la percepción de la gente, una pérdida sustancial de la biodiversidad. Sin embargo, los grandes carnívoros podrían merecer un tratamiento preferencial ya que, más allá del valor subjetivo que se les pueda asignar (especies carismáticas y con valor cultural), los resultados de investigaciones recientes revelan que juegan un papel fundamental e irremplazable en los ecosistemas naturales y su pérdida puede llevar a la extinción de muchas otras especies por efectos en cadena que se conocen como ‘cascadas tróficas’.

Algunos ejemplos bien documentados pueden ilustrar estas ideas y servir de base para llegar a algunas conclusiones generales.

 

IndiceInicioSiguiente
Pág. 32-41