Volumen 18 - Nº 107
Octubre-Noviembre 2008

 

La calidad del sedimento
La contaminación por metales puede ser una amenaza para los seres vivos

 

Carolina F Mariani y Marcelo LM Pompêo
Departamento de Ecología, Instituto de Biociencias, Universidad de San Pablo

Los sedimentos que se acumulan en el fondo de un cuerpo de agua son de gran valor para el estudio de esos ecosistemas, dado que conservan el registro histórico de lo acaecido en el lugar. Las sustancias tóxicas vertidas al agua, por ejemplo, tienden a depositarse en el sedimento y, si este se remueve, pueden volver a quedar suspendidas, permaneciendo nuevamente a disposición y afectando a los organismos de ese ambiente. Un estudio reciente reveló que los sedimentos de la represa de Río Grande, en Brasil, que forma parte del complejo del reservorio de Billings en San Pablo, contiene altos niveles de metales pesados, aun cuando existe en el lugar un punto de captura de agua para abastecer a 1,4 millones de personas.

Se denomina ‘sedimento’ a todo tipo de depósito formado por partículas –de naturaleza mineral o biológica– transportados por fluidos, especialmente el agua y el aire. Algunos autores hacen una distinción entre el material que se transporta y aquel ya depositado. El sedimento del fondo no es inerte, en él se acumulan diferentes sustancias que forman parte del ambiente acuático. Es parte activa del sistema, ya que reprocesa por medios químicos, físicos o biológicos el material que contiene, e incluso sirve como hábitat para diversos organismos: desde bacterias, hongos, animales y vegetales microscópicos hasta organismos mayores y más complejos, e incluso peces.

Actualmente, hay gran interés en el estudio de los sedimentos debido a los problemas de contaminación. Los contaminantes son compuestos químicos presentes en el ambiente en una proporción mayor a la natural. Se vuelven contaminantes si su cantidad (o su forma) permite que sean ingeridos o incorporados por los seres vivos del ambiente acuático, los consumidores de esos organismos o los usuarios del ambiente o del agua. Gran parte de los contaminantes encontrados hoy en día en los ambientes acuáticos provienen de actividades humanas.

Los contaminantes que se vierten en un sistema acuático se depositan en el sedimento cuando la velocidad de la corriente disminuye, y pueden liberarse de modo gradual en la columna de agua. En ese caso, los sedimentos actúan como fuente difusa de esos compuestos, aun después de que la fuente primaria de contaminación se desactive. Por esta razón los sedimentos de algunos lugares muy contaminados deben ‘vigilarse’ constantemente. Un ejemplo es el lago Orta, en el norte de Italia, monitoreado desde hace más de sesenta años debido a la intensa contaminación por metales.

 

IndiceInicioSiguiente
Pág. 48/53