![]() |
Volumen 18 - Nº 105 Junio - Julio 2008 |
![]() |
Campylobacter
jejuni. Bacteria patógena causante de infecciones gastrointestinales en humanos. Imagen de microscopía electrónica de barrido. Foto: De Wood, coloreado digital por Chris Pooley. Fuente: Wikipedia Commons |
Quimiotaxis y otras yerbas... microorganismos en busca de un ambiente favorable Karina Herrera Seitz y Claudia Studdert Instituto de Investigaciones Biológicas, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Universidad Nacional de Mar del Plata |
¿Cómo son los refinados mecanismos que les permiten a las bacterias percibir tanto su alimento como su amenaza? ¿Qué posibilidades nos ofrece la comprensión de la quimiotaxis para desarrollar tecnologías de recuperación de ambientes contaminados, para promover asociaciones mutualistas entre plantas y bacterias y para prevenir procesos infecciosos?
Muchos microorganismos están dotados de un sistema de percepción de exquisita sensibilidad que les permite detectar nutrientes, oxígeno, luz, calor y otros factores fisico-químicos de los alrededores y dirigirse activamente hacia zonas más favorables para su crecimiento. Esta característica resulta fundamental para la supervivencia en ambientes heterogéneos y cambiantes. Además, representa un campo con potenciales aplicaciones biotecnológicas.
| El comportamiento quimiotáctico fue descripto por primera vez por Theodor Engelmann y Wilhelm Pfeffer a fines del siglo XIX, y estudiado meticulosamente hasta dilucidar sus detalles moleculares durante los últimos cuarenta años. |
Las bacterias son organismos constituidos por una única célula cuya complejidad es mucho menor que la de los organismos superiores. Sin embargo, han desarrollado múltiples sistemas de percepción que les permiten detectar las condiciones del ambiente que las rodean y responder adecuadamente. Uno de tales sistemas es el que gobierna la quimiotaxis, o capacidad para percibir gradientes de concentración de sustancias químicas y dirigir su movimiento hacia zonas más favorables. Diversos tipos de bacterias son capaces de ‘oler’ sus nutrientes preferidos y acercarse a ellos, así como evitar sustancias tóxicas nadando activamente en dirección opuesta. En modo similar, algunas bacterias perciben otros estímulos como la luz, la temperatura o el magnetismo y adecuan su movimiento para ubicarse con respecto a estos.
La sensibilidad del sistema de percepción y la velocidad con que se produce la respuesta motriz permite compararlo con el sistema nervioso de los animales, ya que la información proveniente del estímulo es procesada rápidamente y transformada en una orden para el aparato de locomoción.
En este artículo describiremos a grandes rasgos cómo las bacterias exploran el medio y buscan así el ambiente más adecuado para su desarrollo, cuáles son los mecanismos moleculares responsables de este comportamiento y sus implicancias ecológicas.
![]() |
| Pág.
35/43 |