Volumen 8 - Nº48 - Septiembre/Octubre 1998 |
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Revista de Divulgación Científica y
Tecnológica de la |
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ARTICULO Las Huellas del Pasado Para confeccionar los instrumentos de piedra se usaron, principalmente, rodados costeros y, en menor cantidad, cuarcita y arenisca. En algunos casos por talla se redujo la roca a un tamaño y forma convenientes, mientras que otros fueron trabajados por desgaste o pulido, e incluso algunos tomaron forma por el uso. El hallazgo más notable es un instrumento de madera con decoración: se trata de una especie de espátula larga adornada con líneas rectas y en zig-zag incisas. Este espécimen, junto con dos estacas o puntas, son los únicos artefactos arqueológicos de madera conocidos procedentes de sitios pampeanos, y hasta ahora no hay en el Cono Sur registro de objetos similares preservados por el agua del mar.
Fig 4. En otro sector de la orilla de la laguna, en el sitio Monte Hermoso 1, se ha conservado una notable evidencia de la presencia humana. Se trata de centenares de pisadas humanas (figura 3), de aves (figura 5) y mamíferos, junto con restos de plantas, semillas, algunas estacas o puntas de madera, caracoles, cáscaras de huevo de ñandú y unos pocos huesos de lobo marino. El sitio fue descubierto en 1990 por el geólogo Rodolfo González, quien reconoció las pisadas humanas en los sedimentos consolidados que afloraban a lo largo de 800 metros en la playa actual. Las huellas son claramente visibles en cuatro sectores principales y, por ejemplo, en un área de 420m2 hay impresas más de 400 improntas humanas, 20 de aves y dos de artiodáctilos (Fig 4). Además, las pisadas quedaron impresas en por lo menos tres superficies antiguas diferentes, es decir que la orilla de la laguna fue transitada por los indígenas pampeanos en tres momentos distintos.
¿Cuándo fue? La excelente conservación del material orgánico en los sitios ha permitido realizar varios análisis de carbono catorce y, en consecuencia, conocer cuándo ocurrieron los distintos eventos que han quedado registrados en la laguna. Hasta el momento disponemos de siete fechados radiocarbónicos que ubican los acontecimientos entre 6.640 y 7.400 años antes del presente, es decir a mediados del período Holoceno. Para el sitio de La Olla 1 se hicieron dos análisis sobre colágeno (proteína ósea) de fémur de lobo marino, y dio una edad de 7.315 ± 55 años antes del presente (AA-7972) y 6.640 ± años antes del presente (LP-303). En La Olla 2 se utilizó una vértebra también de lobo marino, y el resultado fue de 7.400 ± 95 años antes del presente (AA-19292). Existen cuatro dataciones radiocarbónicas obtenidas de muestras asociadas con las pisadas en el sitio Monte Hermoso 1; una es una semilla de una planta acuática (Ruppia sp.), extraída de las fases arcillosas inferiores y dio una edad de 7.125 ± 75 años antes del presente (AA-7974). De la segunda, hecha sobre una escápula de lobo marino incluida en los bancos de areniscas, se obtuvo una antigúedad de 7.030 ± 100 años antes del presente (LP-271). El tercero y cuarto análisis proceden de los niveles estratigráficamente más altos, se hicieron sobre un fragmento de rama de una especie indeterminada y de unas semillas de Ruppia sp. Las fechas obtenidas fueron 6.795 ± 120 años antes del presente (AA-8699) para el fragmento de rama, y 6.705 ± 80 años antes del presente (AA-8700) para las semillas. ¿Cómo era la laguna hace 7.000 años? Carlos Zavala fue el responsable de los estudios geológicos que se hicieron para determinar el ambiente, el modo de depositación y la evolución geológica de la laguna. Para esto se definieron y estudiaron los cambios en el aspecto de los depósitos mediante el análisis de las características internas de los cuerpos de roca: estructuras sedimentarias primarias, textura, contactos, color, geometría y contenido paleontológico. Las características cambian a lo largo del perfil, tanto vertical como lateralmente, debido no sólo a las transformaciones ocurridas durante la evolución de la charca y la formación del depósito, sino también a las ligeras diferencias del ambiente en que tuvo lugar la depositación (ver "La laguna y sus orillas"). Los sedimentos que contienen las pisadas están apoyados sobre depósitos de edad pleistocénica -hace más de 10.000 años- expuestos en la zona intermareal de la playa. La unidad que corresponde al Holoceno se inicia con capas esencialmente arcillosas de color gris claro, laminadas, con delgadas intercalaciones de arenas y restos de peces, roedores y vegetales. Aquí es donde se observa la mayor densidad de pisadas. Por encima se disponen sucesivos bancos de arena, entre los que se intercalan delgadas láminas de arcillas. Es en estos contactos donde se han detectado las pisadas mejor preservadas, que son poco profundas y muchas conservan aún sus rellenos. La reconstrucción ambiental estuvo a cargo de Silvia Grill y Dina Martínez, investigadoras de la Universidad Nacional del Sur, a través del estudio del polen y de organismos microscópicos acuáticos (ostrácodos). Los análisis sugieren la presencia de una vegetación de dunas costeras y cuerpos lagunares tranquilos de interduna, con abundante material nutritivo y buena oxigenación, que periódicamente sufría episodios de inundación y de retracción. A pesar de situarse muy cerca de la costa, la laguna excepcionalmente tuvo comunicación con el mar. Si bien se ha identificado paleomicroplancton marino (dinoflagelados y acritarcas) en los sedimentos, su pobre estado de conservación sugiere que se trata de material redepositado. Los resultados del estudio del polen señalan que la flora del lugar se caracterizaba por una vegetación herbácea de médanos que coexiste con plantas acuáticas típicas de las depresiones intermedanosas. La identificación de cuatro taxa de ostrácodos no marinos (Sarsc ypridosis aculeata, Lymnocythere sp1, sp2, Cyprinotus salinus), indican que la laguna era continental aunque salobre. El estado de conservación, el número de especies y la asociación faunística estaría evidenciando un cuerpo de aguas tranquilas. En tanto que la precipitación de carbonatos dentro de las valvas en algunas etapas, es un indicador de importantes episodios de desecamiento y de un ambiente inestable. La estratigrafía indica que además de estas pulsaciones periódicas, la laguna era más grande al principio, y que a lo largo de los siglos paulatinamente se fue reduciendo. Hay indicios de que hace unos 6.500 años la laguna era apenas un cuerpo de agua somero de interduna y que estaba próxima a desaparecer. |
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