COMENTARIOS Y SUGERENCIAS SOBRE LA REVISTAPeriódicamente llegan a CIENCIA HOY
cartas que proporcionan a los editores valiosas orientaciones sobre el rumbo por imprimir
a la revista. Muchos lectores envían críticas inteligentes y su gestiones acertadas. En
este número se dan a conocer pasajes de tres de esas cartas. La posibilidad de publicar
las notas sobre los temas específicos en los que estos y otros lectores están
interesados, sin embargo, depende de que haya autores dispuestos a escribirlas (y que
luego sean aprobadas por el proceso normal de arbitraje), pues CIENCIA HOY tiene como
política editorial divulgar la tarea de la comunidad académica local -lo que incluye al
Uruguay, y a los esporádicos intercambios con nuestra colega brasileña Ciência Hoje- y
no reproducir material ya publicado en el Hemisferio Norte.
| En mi opinión la revista
debería incluir, con mayor frecuencia, temas de matemática, lógica moderna,
lingüística y filosofía, en particular filosofía de la ciencia y epistemología. En
diez años de vida se han publicado unos pocos artículos sobre matemática (quien
suscribe fue autor de alguno). Hay temas muy interesantes de matemática aplicada, sobre
los que la revista podría informar, como (a) teoría de juegos, con sus aplicaciones a
las ciencias sociales y económicas, campo en el que se otorgaron recientemente dos
premios Nobel a aplicaciones del trabajo teórico de Oskar Morgenstern y Johann von
Neumann; (b) estadísticas, acerca de las que se podría sacar un cursillo en entregas,
dada la multiplicidad de sus aplicaciones en las ciencias biológicas, ciencia de la
tierra, ciencias sociales, medicina, etc.; (c) lógica borrosa (fuzzy logic), y (d)
teoría de la decisión. Por otro lado, ¿podrá alguien informar sobre los teoremas de
Gödel, tan de moda últimamente? ¿o sobre Alan Turing y su famosa máquina, base de las
computadoras modernas? ¿o sobre la criptografía, que prestó un servicio inmenso durante
la segunda guerra? ¿acaso está prohibido que los filósofos divulguen temas de su
disciplina? Sugiero incluir en todos los números problemas de ingenio, matemáticos o
lógicos, con sus soluciones en el número siguiente. También, una reseña de los
trabajos científicos que, cada año, merecen el premio Nobel o ciertos premios locales
serios. Por último, se podrían publicar notas que desenmascaren a la astrología, la
rabdomancia, la gemología y otras estafas ideológicas por el estilo. Eduardo
Felizia
Buenos Aires |
Para los amantes de las ciencias exactas, seria interesante
que CIENCIA HOY publicara con mayor frecuencia artículos de divulgación sobre
matemática y física, en especial sobre la labor de investigadores argentinos. Agregaría
también artículos sobre los estudios sociales de la ciencia, así como notas de
opinión, debate y análisis acerca de los problemas que afectan a los científicos en el
contexto local.Me atrevo a sugerir otros temas, que tal vez resulten de interés: (a)
ciencia, tecnología y desarrollo económico en la Argentina; (b) la comunicación entre
la comunidad científica y la sociedad, en la Argentina y en el primer mundo; (c) la
intervención de los poderes públicos en la generación del conocimiento científico: la
política científica; (d) la interacción entre investigadores, políticos, gobierno y
periodismo; (e) la inversión en investigación y desarrollo en la Argentina; (f)
criterios para evaluar la producción científica individual y grupal, en actividades
académicas y profesionales, y (g) en esta era de la globalización, ¿debe ser la
Argentina consumidora o productora de conocimiento?
Gustavo Herren
Buenos Aires |
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Quiero manifestar mi gran satisfacción por
el hecho de que se publique esta revista. Produce cierto dolor que muy lúcidas y
premonitorias opiniones; como las de Lucien Hauman, o trabajos muy importantes, como el de
Bourquin sobre las mariposas argentinas, sólo sean accesibles en alguna biblioteca. Así
como es importante rescatar los aportes históricos, también lo es conseguir el
testimonio de muchos que aún viven y se dedican a ramas menos populares de la ciencia,
como el profesor Bochman en entomología.
También quiero sugerir que CIENCIA HOY trate el origen y la evolución de la vida y sus
implicancias taxonómicas (tal vez ya lo hizo, hecho que ignoro: sólo leí algo al
respecto en la National Geographic). En cierta oportunidad, varios profesores de
enseñanza media -algunos lectores de la revista-reconocieron no estar más que vagamente
informados sobre el cambio de la tradicional división de los reinos naturales y se
sorprendieron al oír mencionar la asociación de hongos y cianobacterias en ciertos
líquenes. Igualmente, me gustaría pedir que se escriba sobre suelos, minerales y rocas,
tanto su composición actual como su origen histórico, preferentemente describiendo zonas
concretas de nuestro territorio. Cuando uno recorre el país, la información sobre el
clima, plantas, insectos, aves y mamíferos y sus interacciones resulta en general
bastante accesible, pero acerca de suelos no se suelen conseguir sino referencias
superficiales. En Entre Ríos he visto suelos de 70cm de profundidad, totalmente formados
por materia vegetal; en el nordeste de Buenos Aires, pequeños salares con bellísimos
cristales que se licuan con la humedad y luego se vuelven a formar, y en el sudeste, a
escasos metros del dulce Río de la Plata, suelos formados por conchillas y caracoles de
aparente origen marino. Me gustaría saber acerca del tema y tener cierta orientación
bibliográfica.Héctor Daniel Attias
Buenos Aires |
MÁS SOBRE RESIDUOS RADIACTIVOS
En el número 46 de Ciencia Hoy se publica una carta
del lector E. A. Mari y una respuesta de N. Ciallela, autor de un artículo aparecido en
una entrega anterior, acerca de la palabra eliminar para denominar la inmovilización
o disposición final de los residuos radiactivos. Ambos estarían de acuerdo en que
los residuos no son eliminados en el sentido estricto del término. En el estudio
sobre la etapa final del ciclo de combustible nuclear, realizado por la Comisión Nacional
de Energía Atómica en 1993, al que me referí en una carta publicada en el número 44, se describen los trabajos que se realizan en
varios países acerca de los métodos de partición (separación) y transmutación de los
residuos radiactivos de vida más larga en isótopos estables, o en radioisótopos de vida
corta o muy corta. Las reacciones nucleares que producen la transmutación se conocen hace
tiempo, y hace unos treinta años hubo cierto interés en este tema, que luego se dejó a
un lado. Hoy el mencionado interés se ha renovado, pues la transmutación realmente elimina
los residuos y podría ser la solución final para el problema. Todo depende, desde
luego, de que pueda demostrarse que el método es factible en una escala industrial, así
como económicamente viable.
Los residuos ya están allí, y seguirán
estando por un tiempo que, comparado con la edad de nuestra
especie, es desmesurado. Esto también deberá
será tomado en cuenta en el momento de los análisis
de factibilidad. He aquí otro tema sobre el que la
CNEA debería estar elaborando programas de trabajo
con la mirada en el largo plazo.
Jorge Oscar Marticorena
Bariloche |
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