Volumen 8 - Nº46 - MAYO/JUNIO 1998

chtxt45.gif (5974 bytes)

Revista de Divulgación Científica y Tecnológica de la
Asociación Ciencia Hoy

ARTÍCULO

La Diversidad Briológica
(o sobre cómo y por qué proteger los musgos)

Celina M. Matteri
Museo Argentino de Ciencias Naturales
Bernardino Rivadavia (CONICET)


Las briofitas constituyen el segundo grupo más grandes de las plantas terrestres, después de las plantas superiores, y comprende unas 14.000 especies conocidas. La turba está constituida por restos vegetales, principalmente de briofitas (o musgos). La detrucción de los turbales por las actividades humanas pone en peligro un ecosistema único, del cual depende una riquísima biodiversidad.


El drástico deterioro de los ecosistemas naturales, junto a la fragmentación y degradación de los
mas importantes hábitats biológicos, han llevado a una enorme pérdida en la riqueza de especies y en la diversidad genética de las plantas, tanto en la Argentina como en el resto del mundo.

A pesar del conocimiento incompleto de la diversidad vegetal en la Argentina -especialmente de las plantas inferiores o "microdiversidad vegetal"- y de su riqueza inobjetable en muchos ecosistemas terrestres subtropicales, templados y templado-fríos, se necesitan de acciones inmediatas para evitar la pérdida de todos sus beneficios conocidos y potenciales para el sistema natural, para nuestro provecho y el de otras generaciones. De no mediar tales acciones, esa gran riqueza podría extinguirse antes de que podamos conocerla y utilizarla de modo sustentable. Las decisiones para conservar la diversidad biológica dependen, en última instancia, de un gran número de consideraciones politicas, éticas y culturales. Sin embargo, la información científica básica es un punto de partida esencial para evaluar las decisiones alternativas. En el contexto del Convenio sobre Diversidad Biológica (CBD, véase "La Biodiversidad en los umbrales del siglo XXI, CIENCIA HOY 36: 34-40, 1996), no se hace referencia explícita a la microdiversidad biológica en general. No obstante, en las tres sucesivas Conferencias de las Partes (Bahamas 1994, Yakarta 1995, Buenos Aires 1996), reuniones del CBD en las que se discutió la implementación del Convenio, se ha avanzado bastante en este aspecto. En los informes de conservación de bosques, ahora al menos se menciona "la biodiversidad integral de los bosques", implicando la consideración de la microdiversidad -flora y fauna- boscosa, además de los árboles.

En la microdiversidad vegetal se estudia tanto la diversidad de las algas, hongos y líquenes, como la de los musgos (o briofitas).

INTRODUCCIÓN

Las briofitas constituyen el segundo grupo más grande de plantas terrestres, después de las plantas superiores, y comprende unas 14.000 especies conocidas. Se dividen en dos grupos principales: los musgos y las hepáticas (derivado de hepaticus, "hepático", pues la forma de algunas de ellas recuerda al hígado de los mamíferos). Se caracterizan por la alternancia de dos generaciones, una dominante, fotosintética y otra que produce esporas, reducida y parásita de la primera. Constituyen un grupo de organismos muy antiguo: el fósil más viejo conocido data de unos 400 millones de años. Por lo tanto, son mucho más antiguos que los árboles, que datan de unos 70 millones de años. Viven en una gran diversidad de hábitats y la mayoría de los conservacionistas y especialistas del grupo son conscientes de que las briofitas también merecen ser conocidas, protegidas y tratadas como un recurso natural. Por eso es alarmante comprobar que casi no se ha hecho explícitamente nada para impedir su deterioro en un contexto global y, menos aún, en términos de conservación práctica.

EL ROL ECOLÓGICO DE LAS BRIOFITAS

Las briofitas forman un alto porcentaje de la vegetación en muchos tipos de bosques naturales, humedales, turbales, montañas y en ecosistemas de tundra. Además, contribuyen por sí mismas a aumentar la estabilidad del suelo. Son mucho más abundantes en sitios con gran humedad ambiente y baja evaporación. En ambientes húmedos, su biomasa fotosintética activa -partes verdes- es superior al de todas las otras plantas juntas. Tienen una enorme capacidad para la retención de agua y por tanto, son activas creadoras de la humedad ambiental. La enorme capacidad de retención de agua de los turbales se debe a las propiedades absorbentes del musgo Sphagnum La importancia de estos turbales en tierras altas trasciende su propia dimensión. Si estos turbales se destruyen, la perturbación hidrológica local puede resultar catastrófica. En los bosques templados y templado-fríos, las briofitas también contribuyen a la formación de extensas comunidades en el suelo y sobre los árboles. Asimismo, su rol es muy significativo para el funcionamiento del ecosistema, ya sea como agentes activos de retención de agua, colonizadores y estabilizadores del suelo. En áreas antárticas y subantárticas, las briofitas contribuyen al mantenimiento del suelo. Los musgos son, a menudo, los primeros habitantes de suelos expuestos, rocas desnudas y otras superficies.

dive01.jpg (21463 bytes)

Sphagnum magellanicum, la especie de musgo más abundante en los turbales fueguinos.

TURBA

La turba está constituida por restos vegetales, principalmente de musgos del género Sphagnum y de algunas gramíneas, acumulados y comprimidos. Los turbales cubren el 1% de la superficie de la Tierra y su formación tomó largo tiempo. Por ejemplo, un depósito de 1,5m de profundidad se constituyó nada menos que en 6000 años. Muchos de estos turbales de áreas templadas y subantárticas son explotados comercialmente. Es muy importante no modificar los turbales vírgenes, ricos en briofitas, ya que las actividades humanas, tales como el drenaje, explotación, fertilización y cultivo de aquellos, aumentan la emisión de carbono, por el incremento de la actividad microbiológica. Las briofitas son también fundamentales para la captura y ciclo de los nutrientes. El nitrógeno resulta, generalmente, un factor limitante para el desarrollo de la vegetación, por la incapacidad de ella de utilizar el nitrógeno atmosférico. Muchos musgos son substratos adecuados para un gran número de algas azules (o cianobacterias), las que toman el nitrógeno del aire y lo transforman en compuestos nitrosos sólidos, utilizables por las plantas superiores. Por fin, las briofitas son asiento obligado para muchísimos invertebrados y también para algunos vertebrados, como batracios y aves. Son el ámbito de una gran cantidad de insectos, arácnidos, miriápodos y gusanos terrestres. Su supervivencia depende de la presencia de las briofitas.

dive02.jpg (16707 bytes)

Vista de un turbal virgen en el centro de la provincia de Tierra del Fuego

VALOR ECONÓMICO

La turba blanca (del musgo Sphagnum) se emplea, principalmente, como combustible y aditivo de suelos. Este musgo ha sido explotado comercialmente por más de 150 años. Además, el uso de la turba como combustible ha aumentado en muchos paises por la crisis energética. La industria de la turba depende de la producción del musgo Sphagnum. Este tiene propiedades que lo hacen adecuado para acondicionar suelos, como asiento para cultivo de otras plantas, entre otros usos. Es capaz de retener hasta 20 veces su peso en agua. La suavidad de sus fibras lo hacen útil como material de embalaje, para transporte de vegetales frescos, frutas, flores, etc. El musgo Sphagnum ha sido efectivamente usado como agente para filtración y tratamiento de aguas servidas y efluentes de industrias con descargas ácidas y tóxicas, con alto contenido de metales pesados y substancias orgánicas, tales como aceites, detergentes o tinturas.