| · La intensidad
de radiación ultravioleta producida por el sol tiene leves variaciones, asociadas a su
período de rotación aparente -27 días-, al ciclo de manchas solares -11 años-, y a la
aparición de protuberancias y explosiones en la fotosfera. Estas fluctuaciones afectan
sobre todo las componentes más energéticas del espectro, que no llegan a la superficie
terrestre. Sin embargo, pueden afectar al ciclo de producción y destrucción de ozono en
la alta atmósfera, y en consecuencia, la transmisión atmosférica de otras porciones del
espectro ultravioleta. ·
Otro factor que determina la cantidad de esta radiación que llega a nuestro planeta es la
distancia entre la Tíerra y el Sol, la cual, debido a la forma elíptica de la órbita
terrestre, oscila un 3,4% a lo largo del año. Como la atenuación de la radiación
es cuadrática con esta distancia, el resultado es una variación de alrededor del 7% en
la intensidad de radiación ultravioleta extraterrestre, y es máxima en diciembre, al
comienzo del verano austral.
· Se denomina ángulo cenital al ángulo que forma
la dirección aparente del sol con la vertical local. Este ángulo depende a su vez de la
hora del día, la estación, y la latitud del sitio. La influencia de este factor tiene
dos aspectos, uno de ellos puramente geométrico, ya que el flujo de radiación que
atraviesa una superficie cualquiera varía con la orientación de la superficie. Si esta
es paralela a la dirección de incidencia, el flujo de radiación es cero, mientras que si
es perpendicular, resulta máximo. Además de este efecto, el aumento del ángulo cenital
implica que la radiación tiene que atravesar una capa atmosférica más gruesa, y por
consiguiente su atenuación será mayor.
· Dentro de los factores atmosféricos, el más conocido es
la atenuación que produce la capa de ozono (véase "Radiación ultravioleta y ozono
atmosférico", CIENCIA HOY 9: 40-48, 1990). Podemos dividir este fenómeno en dos
fases; en la primera, una molécula de oxígeno absorbe radiación -hv representa
un fotón- de longitud de onda ( l) menor de 240nm y se disocia. Este oxígeno atómico, con
ayuda de alguna otra molécula, forma ozono (O3) :
02 + hv ( l < 240nm) -> 20
30 + X -> 03 + X
La segunda parte consiste en la disociación del ozono mediante la absorción de más
radiación ultravioleta, pero esta vez de longitud de onda más larga:
03+ hv ( l <= 320nm) -> O+O2
La porción del espectro que comprende longitudes de onda entre 240 y 320nm no se
absorbe uniformemente, por lo que algo de radiación ultravioleta de l >290nm llega a la superficie
terrestre. Esta banda es justamente la más seriamente afectada por la disminución de las
concentraciones de ozono estratosférico.
· La
atenuación de la radiación solar no sólo se produce por absorción sino también por la
denominada dispersión de Rayleigh. En el fenómeno de dispersión, el fotón involucrado
no desaparece sino que es desviado en su dirección de propagación (véase "Luz: ondas y partículas"). La
distribución angular de la radiación dispersada es simétrica, lo que implica que la
probabilidad de que la luz sea dispersada en alguna dirección "hacia arriba" es
equivalente a la de ser dispersada en alguna dirección "hacia abajo". Para la
porción ultravioleta del espectro, la dispersión de Rayleigh resulta importante hasta el
punto de que más del 40% de la irradiancia de 300nm que llega a la superficie terrestre
no proviene directamente del disco solar -radiación directa- sino del resto del
cielo -radiación difusa-.
· La fracción del
cielo cubierto y el tipo de nubes afectan la intensidad y composición espectral
de la radiación ultravioleta que llega a la superficie terrestre. Este efecto es
debido principalmente a la reflexión de la radiación ultravioleta por las gotas de agua
o cristales de hielo que forman la nube. No siempre el efecto neto es una disminución de
la irradiancia; en ocasiones, la nubes cubren gran parte del cielo, pero no ocultan el
disco solar. En estas circunstancias, la radiación solar reflejada por la superficie
terrestre hacia arriba, es reflejada a su vez por las nubes nuevamente hacia la Tierra,
por lo que así aumenta el nivel de irradiancia en la superficie.
· En áreas urbanas se
producen concentraciones importantes de gases contaminantes a nivel de la atmósfera baja,
entre ellos: ozono troposférico, dióxido de azufre y dióxido de nitrógeno, que
absorben radiación ultravioleta. El aumento de concentración de estos gases lleva a una
disminución de la intensidad de radiación ultravioleta en las áreas urbanas, a pesar
del debilitamiento de la capa de ozono estratosférico. |