Volumen 8 - Nº44 - ENERO/FEBRERO 1998 |
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Revista de Divulgación Científica y
Tecnológica de la |
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ARTíCULO |
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Osmar
Pinto Jr. - Iara R.C.A. Pinto |
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Los relámpagos característica importante de las tormentas, causan espanto por su belleza, como también por su poder de destrucción. Ellos pueden ser definidos, de manera simplificada, como transferencia de cargas eléctricas entre las nubes, y entre estas y el suelo. Pero el origen de esas cargas y de muchos factores involucrados en la liberación de los rayos, son poco conocidos. El tema, por lo tanto, reserva sorpresas. Estudios hechos en diversos países, incluso en el Brasil, indican que la mayoría de los relámpagos transporta carga negativa hacia el suelo. Entretanto, analistas brasileños descubrieron que el sudeste del país, a veces, es asolado por tormentas en las cuales los rayos positivos son más numerosos. Tormentas como esas fueron identificadas recientemente en los Estados Unidos. Puesto que esos rayos son más destructivos que los de carga negativa, es importante conocer mejor las "tormentas positivas". |
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| La tormentas forman parte de la cotidianidad brasileña, principalmente, en verano. Con ellas llegan las lluvias fuertes, los relámpagos y a veces el granizo. Todos ellos producen enormes trastornos en la vida en las ciudades y en el campo, pues dañan construcciones y cultivos, a veces con pérdidas humanas. Los desmoronamientos y las inundaciones son hoy serios problemas, principalmente en las zonas urbanas mal planeadas. El granizo representan una pesadilla para los agricultores y existen muchos ejemplos de estragos o muertes producidas Y por relámpagos, si bien los pararrayos muchas veces los evitan. Conocer mejor las tormentas -de dónde vienen, cómo se desarrollan, qué procesos internos generan los rayos- puede de alguna manera ayudar a evitar sus consecuencias. Las nubes del tipo cúmulonimbus, abreviadas como Cb, son las responsables de las tormentas. Esas nubes grandes y oscuras se forman cuando la atmósfera es lo suficientemente inestable como para permitir que las nubes cúmulos alcancen las capas más altas y crezcan -esa inestabilidad ocurre cuando la caída de la temperatura del aire, por cada kilómetro de altura, es igual o superior a 6° C. El proceso de formación de las nubes comienza cuando el vapor del agua mezclado con el aire es calentado, junto a la superficie de la Tierra. Con el calentamiento, el aire húmedo se expande, disminuye su densidad, y tiende a subir. Al alcanzar la capa en la cual la temperatura es igual al punto de rocio -el punto de condensación- el vapor vuelve al estado líquido en forma de gotitas, y se origina la nube. Si la atmósfera fuera inestable, esas pequeñas gotas continuarían subiendo y podrían formar una nube del tipo Cb. Otros factores -grado de humedad, la proximidad de montañas y ciertos sistemas meteorológicos- también influyen en ese proceso y por lo tanto en la formación de las tormentas. La tormenta local, producida generalmente por apenas una nube Cb,
quizás sea la más común y la menos intensa. Su origen está ligado a diferencias
locales de temperatura, y es típica de regiones cálidas y húmedas. Otro tipo -la
tormenta orográfica- ocurre en regiones montañosas. El aire próximo a la cumbre de las
montañas suele estar más caliente que el aire vecino en el mismo nivel y por eso tiende
a subir y ser substituido por otras masas de aire. También pueden ocurrir cuando vientos
intensos, próximos a la superficie, soplan en dirección de las zonas montañosas. Las
tormentas locales y orográficas, conocidas como "aisladas", tienen una
duración de una a dos horas. |
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Fig1 |
Fig2 |
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