Volumen 8 - Nº44 - ENERO/FEBRERO 1998 |
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Revista de Divulgación Científica y
Tecnológica de la |
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ARTICULO |
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Juan Carlos Labraga |
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Cada una de las curvas representadas sobre el mapa pasa por zonas en las que se produciría el mismo cambio (indicado en el valor de cada curva) en el promedio ponderado de la temperatura local, expresado por grado de aumento de la temperatura media global, para el caso de que la concentración de CO2 atmosférico sea el doble del valor actual. Se representan los valores en el verano (a) y en el invierno (b). |
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Cada modelo climático es capaz de reproducir las características conocidas de nuestro clima actual con diferente grado de exactitud, debido a diferencias metodológicas y a su estado de desarrollo. Esto también se refleja en las respectivas simulaciones de un clima modificado por una nueva composición gaseosa de la atmósfera, cuyos resultados no son completamente coincidentes. En particular, la magnitud del calentamiento medio global de la atmósfera en superficie que simulan los modelos, luego de alcanzar un equilibrio climático con el doble de la concentración actual de C02, difiere ligeramente entre ellos (1,5 a 4,5 grados Celsius) y constituye una medida de la sensibilidad climática propia de cada modelo. |
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cada una de las curvas representadas sobre el mapa pasa por zonas en las que se produciría el mismo cambio indicado en el valor de cada curva en el promedio ponderado de la precipitación, expresado como variación porcentual por grado de aumento de la temperatura media global, para un caso similar al de las Figs. 3a y 3b; esto es concentración de CO2 atmosférico el doble del valor actual Se representan los valores en el verano (a) y en el invierno (b) |
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| En la metodología que hemos empleado para
investigar los posibles cambios a nivel regional, las variaciones climáticas son
expresadas por grado de calentamiento global del modelo (normalización). De esta manera
se obtienen mapas de variaciones climáticas de temperatura, lluvia y otras variables que
resultan comparables entre sí, ya que no son influidos por la diferente sensibilidad
climática de los modelos. De este modo se evidencian las semejanzas y diferencias entre
patrones de cambio. |
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| Tabla 1 Escenarios de cambio de temperatura en grados Celsius para distintas regiones de la Argentina y para los años señalados. Los rangos de aumento efectivo (no normalizado) de la temperatura en cada región están expresados en grados Celsius. |
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Luego, para obtener un patrón único y consensuado del cambio climático regional, se calcula el promedio ponderado de las variaciones climáticas simuladas por cada uno de los MCG. (Un promedio ponderado, además de tener en cuenta los valores que se promedian, asigna a cada uno de ellos un peso distinto para calcular el promedio. Ello se logra multiplicando cada valor por un factor de ponderación.) El factor de ponderación se calcula teniendo en cuenta la eficiencia con que cada modelo climático simula el clima contemporáneo de toda la región en los experimentos de control. En las figuras 3 y 4, que se analizan más adelante, se presentan campos medios ponderados de variación de temperatura y lluvia en nuestro país, por cada grado de aumento de la temperatura en el promedio global. El siguiente paso consiste en estimar rangos de variaciones climáticas totales (no normalizadas) para algunas fechas de referencia en el futuro (años 2030 y 2070). La utilización de rangos de variaciones permite señalar la incertidumbre sobre el grado de calentamiento global emergentes de los escenarios de emisión bajo, medio y alto, y la incertidumbre debida a las diferencias entre los resultados de los MCG ante el mismo incremento del C02. Una medida de esta última incertidumbre es el desvío estándar respecto de la media ponderada. Cada uno de los denominados modelos globales es en realidad un conjunto de modelos físico-matemáticos de la atmósfera, los océanos, los hielos, el suelo, y aun la biosfera en forma simplificada. Todas estos componentes del sistema climático interactúan en forma dinámica, lo cual en el modelo se expresa como intercambios de energía y materia entre las partes, por lo que se los designa genéricamente como modelos acoplados océano-atmósfera. Los MCG acoplados constituyen sin duda un avance significativo. En modelos anteriores, el océano era representado por una simple capa superficial de agua. Además, ni los transportes de materia y energía por las corrientes oceánicas ni el proceso de mezcla en el océano profundo eran explícitamente representados como en los actuales modelos. Esto imponía limitaciones en la validez de las simulaciones de climas futuros, ya que la dinámica oceánica ejerce un importante control sobre el sistema climático en su conjunto. Los efectos sobre la temperatura que anticipa el escenario de cambio climático para la Argentina se muestran en las figuras 3a y 3b. Puede verse que los modelos considerados estiman que el aumento de la temperatura será mayor en el interior del continente que en los océanos circundantes. Además, indican que el nivel de calentamiento será menor en la zona austral que en el centro y norte del país, lo que evidencia la influencia moderadora del océano. En el verano, el calentamiento local simulado por los MCG es máximo en el centro de la Argentina, donde sería un 25% superior al promedio de calentamiento global. En el invierno, el máximo calentamiento ocurriría en el norte del país. |
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