Volumen 7 - Nº41 - 1997 |
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Revista de Divulgación
Científica y Tecnológica de la |
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ARTÍCULO |
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| Biodiversidad
en Peligro Caracoles
de los Rápidos en Yacyretá |
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Manuel G.
Quintana y Ana C. Mercado Laczko |
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Aguas abajo de los antiguos Saltos del Guayrá (desaparecidos al erigir el Brasil y el Paraguay la central hidroeléctrica de Itaipú), el río Alto Paraná corre encerrado entre paredes verticales de hasta 100 metros de altura, al incidir profundamente el macizo pétreo de Serra Geral. Hacia los 56° de longitud Oeste, y en un tiempo geológico remoto, el Paraná fue detenido transitoriamente por una colada de basalto que obstruyó su salida hacia el sudoeste. En contacto con el agua del río se originó una roca llamada espilita, con múltiples cavidades debido a las burbujas de vapor de agua que se produjeron. Finalmente, el Paraná franqueó este manto, dividiéndose en múltiples brazos que luego se reunieron para definir un vasto y complejo sistema con más de 300 islas (Ibicuí, Yacyretá, Talavera, Apipé Grande y otras menores), numerosos rápidos como los de Apipé y pasos más profundos como el de Mbaracayá. Es este el caso de los caracoles del género Aylacostoma, un grupo de especial interés científico entre los invertebrados de la Argentina y el Paraguay y cuya taxionomía presenta no pocas dificultades. Este tramo del río Paraná, de lecho plano y con serios obstáculos para la navegación, resultó completamente distinto del anterior, profundo y encajado entre altas barrancas. |
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También de los que lo sucedían conduciendo
las aguas hacia la confluencia con el río Paraguay y de las últimas secciones que
-desarrollando un amplio valle de inundación- llegan a la desembocadura en el estuario
del Plata. Esta singularidad se reflejó en la existencia de formas de vida propias de la
sección, que no se extendieron hacia otros ambientes en la cuenca, revelando una notable
"fidelidad ecológica" al lecho del río en el área de los rápidos o
"correderas". Fig. 1 |
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| Se trata de moluscos con un modo reproductivo único, que involucra el fenómeno de la partenogénesis (multiplicación sin la participación de elementos masculinos), poliploidía (la existencia en las células de más de dos copias de cada cromosoma particular) y el desarrollo simultáneo de hasta tres embriones dentro de un marsupio o bolsa adventicia en el cuello del progenitor. Tales crías son "paridas" recién cuando han alcanzado un tamaño muy considerable y entonces soportan la violencia de la corriente y se alimentan protegidos en una fronda de algas verdes, rojas y doradas que crece sobre la conchilla de los adultos (ver figuras 1 y 2, y los recuadros "Clones naturales" y "Cuando lo excepcional es la norma"). |
Fig. 2 |
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| Ayfacostoma representa a un grupo de caracoles que desde el hemisferio norte invadió Sudamérica a fines del período Cretácico o en los albores del Terciario (junto con los primitivos mamíferos), cuando las dos áreas continentales se unieron por primera vez hace unos 65 millones de años. Abundantes fósiles en estratos del Paleoceno del sur de la Patagonia son evidencia de su temprana y exitosa expansión (figura 3). Pero los cambios en el clima y las cuencas hidrográficas determinaron luego una retracción hacia el norte y actualmente el grupo está limitado a los sistemas fluviales de la América tropical. De su antigua distribución meridional sólo persistió hasta hace tres años un enclave al sur del trópico de Capricornio: el sector de los rápidos de Yacyretá-Apipé, ahora inundados por el embalse principal de la represa homónima (1.600 km2). | ||
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Fig. 3 Los fósiles más antiguos de la familia Thiardae en Sudamérica proceden de la provincia de Santa Cruz, Argentina. Se los atribuye al período Paleoceno, que culminó hace unos 55 millones de años. Foto : A Mariani y f. Méndez |
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Aquellos rápidos constituían el único hábitat de un conjunto de especies exclusivas de la Argentina y el Paraguay -Aylacostoma guaraniticum, A. chloroticum, A. stigmaticum, A. cinguIatum (figura 4) que fueron descubiertas y descriptas recién en la década de 1950. Con su hallazgo se incorporó muy tardía y sorprendentemente una familia típica del trópico -THIARIDAE- al inventario faunistico de estos países templados (la presencia de todas las otras familias de caracoles de agua dulce se conocía desde principios del siglo pasado). |
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| Aylacostoma constituía en el río Paraná poblaciones numerosas y de limitadísima dispersión, formadas exclusivamente por hembras. Aunque con cuatro centímetros de longitud llamaban la atención del observador atento y eran millares los individuos en áreas reducidas, estos caracoles resultaban completamente desconocidos para muchos de los más antiguos pobladores de los parajes en que habitaban. Sin embargo, colecciones abundantes de conchillas fueron realizadas por visitantes ocasionales durante las máximas bajantes del río en este siglo. Esto revela la vida secreta que llevaban estos animales y su fidelísimo arraigo al lecho del río Paraná en el área de influencia de sus rápidos, de tan difícil acceso y riesgosa navegación. | ||