Volumen 7 - Nº41 - 1997 |
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Revista de Divulgación
Científica y Tecnológica de la |
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EDITORIAL |
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Gerardo
Losada |
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El termino "clásico" suele usarse en dos sentidos. En el mas general, es "un clásico" aquel autor que resume en su obra la totalidad de una época. En ese sentido son clásicos, por ejemplo, Homero, Dante, Cervantes, Goethe y Joyce. En Dante hay un resumen genial del saber literario y de los temas culturales de la Edad Media, dado que Dante recupera en su obra la poesía religiosa, trovadoresca, dolce stil nuovo, etc. En Joyce están todas las formas literarias de la Edad Contemporánea llevadas al límite, juntamente con las preocupaciones de la modernidad, de las que las formas literarias no son sino la expresión adecuada: fin de una idea del hombre como héroe y, en el plano literario, liquidación de todas las formas clásicas de la narrativa .En un segundo sentido, "lo clásico" es una manera de expresión artística de la que participan algunos autores de distintas épocas y que se podría caracterizar por algunas tendencias (esta caracterización no pretende ser una "teoría de lo clásico", sino que se propone como un presupuesto de análisis): I. Una búsqueda de lo esencial. Es decir que los clásicos parten de la convicción de que hay ciertos rasgos en la realidad que son los definitorios, que esos rasgos están ahí y que el lenguaje es apto para expresarlos. |
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En una columna o una estatua del período clásico griego, lo circunstancial como valor en sí no existe. Es difícil encontrar un autor clásico en el que lo meramente fáctico sea un valor en sí, como por ejemplo lo sería en una poesía sobre un prendedor o una sandalia en cuanto meros objetos. Cuando Borges, que es el más clásico de nuestros poetas, nos relata en una poesía la muerte de un matón llamado Iberra a manos del hermano, no nos cuenta una circunstancia aislada sino que la interpreta como un retorno de la muerte de Abel a manos de Cain. Con esto llegamos a otro punto: en el clásico suele haber una permanente referencia a una dimensión trascendente, en el sentido de que nos remite a algo universal, que puede ser Dios, las leyes del universo o un destino. (Compárese con el texto del poeta argentino Daniel Freidemberg, en Diario de Poesía, 41:2: "¿Vio una moneda? ¿Qué vio? ¿Tiene alguna importancia?... ¿Qué pasa? Pasa exactamente eso que se ve, que no es poco si lo miramos sin reclamarle algún sentido".) |
II. La exigencia de unidad. En la obra clásica la unidad es fundamental. Para tener una idea exacta de lo que significa, observemos la definición de Aristóteles en la Poética, 8: "Al componer la Odisea, Homero no puso allí todas las cosas que le pasaron a Ulises, como las heridas recibidas en el Parnaso o la locura simulada en la reunión de las tropas, hechos que no tienen conexión con lo que narra, sino que construyó la Odisea en torno a una acción única[...] Es necesario que las partes de los acontecimientos narrados se hallen de tal modo dispuestas que al cambiar o eliminar una de ellas el todo quede trastocado y subvertido, ya que algo cuya presencia o ausencia no produce ningún efecto visible no forma parte del todo". Esto quiere decir que una obra clásica no admite una yuxtaposición de historias o géneros variados, como es frecuente en la literatura actual (p.ej. las novelas de Manuel Puig) e incluso en el barroco (p.ej. el Guzmán de Alfarache). III.Respeto por el sentido natural del lenguaje. Con esto nos estamos refiriendo a que en todo poeta clásico la poesía significa explorar y explicitar los valores poéticos que están ocultos en el lenguaje común. Un verso como: obscuramente fuerte es la vida de Salvatore Quasimodo nunca podrá ser clásico, porque la combinación fuerte y obscuramente no pertenece al lenguaje cotidiano. Justamente, la belleza de esos versos surge de las mil asociaciones que puede producir en nosotros esa combinación tan insólita. En cambio, cuando Borges nos dice en el poema de los hermanos Iberra que el mayor debía más muertes y que, al matarlo, el menor terminó con la desventaja, utilizando la siguiente expresión: y así igualé los tantos ha tomado un término del juego -"igualar los tantos"- que es común en el truco y que, a su vez, nos presenta el conflicto de los hermanos como una apuesta o un juego. Cuando el poeta latino Horacio nos dice: la primavera releva el invierno utiliza una imagen tomada del lenguaje militar que, junto con el del derecho, tenía enorme presencia en la cultura romana. Comparemos con un caso diametralmente opuesto. Leónidas Lamborghini reescribe el episodio del Cíclope de la Odisea (Las reescrituras, 1996, Ediciones del Dock, Buenos Aires, p. 34):
Acá la destrucción del sistema de letras mayúsculas-minúsculas y de la concordancia entre artículo y sustantivo, el uso frecuente e insólito de la disyunción "o", la falta de verbo que complete el sentido de la frase, expresan la imposibilidad de decir algo sobre algo porque impera el caos, y eso nos está transmitiendo el poeta. |
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Vemos entonces que el lenguaje
de la poesía clásica no fuerza las reglas del lenguaje cotidiano, sino que lo amplifica,
destaca lo poético que puede haber en una expresión aparentemente trivial.
Esta poesía (la signatura 74D indica el número del fragmento en la edición Diehl) pertenece al poeta lírico más antiguo de Grecia: Arquiloco, nacido en Paros en el siglo VII antes de Cristo. |
Recordemos que Paros es una isla del grupo de las Cícladas en el mar Egeo, famosa por su mármol. Estamos en presencia de un texto que describe un eclipse de sol y esto nos permite fecharlo con exactitud, gracias a una concordancia con una noticia de Herodoto (Historias, 1,12): 647 a. de C. Para darnos una idea de la antigüedad de este poeta, recordemos que Platón murió en el año 347 a. de C. y que la Ilíada y la Odisea datan aproximadamente del 800, en la redacción en que hoy las leemos. |
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