| CARTAS DE LECTORE
Basureros
Nucleares
Luis Ramón Molina, corresponsal de
Ciencia Hoy en Trelew, hizo legar un escrito con trece firmas, cuyos principales conceptos
rezan:Los abajo firmantes,
habitantes del Chubut, solicitan que Ciencia Hoy dedique espacio a la basura radiactiva y
los repositorios de residuos de alta, media y baja actividad, en la Argentina y el mundo.
Uno de los suscriptos solicitó hace cinco años que se tratase el tema, relacionado con
la zona chubutense de Sierra del Medio (más conocida por Gastre ) y, si bien la revista
reconoció que el asunto merecía un análisis cuidadoso, nunca publicó nada. A partir de
esa fecha, han aparecido muchos artículos relacionados con la cuestión nuclear, que
reflejaron diversos puntos de vista, incluso el de profesionales de la CNEA.
Creemos que en este momento, en que el Congreso discute la privatización de las centrales
nucleares y la probable instalación de un repositorio de alta actividad, Ciencia Hoy
puede contribuir a llevar claridad a quienes deban tomar decisiones o puedan verse
afectados por dichos hechos. Nos gustaría que se produjese un debate amplio y fructífero
sobre el repositorio, desde los puntos de vista técnico, ecológico y político, asÍ
como también tener un panorama de lo que ocurre en el resto del mundo, que desmitifique
la cuestión y plantee la verdad al desnudo, por dura que sea.
Los editores coinciden con la preocupación
de los solicitantes y han pedido sendas notas a personas que pueden expresar los puntos de
vista
técnico, ecológico y político, las que tienen intención de publicar tan pronto las
reciban. |
| Vacas Locas Rubens Juan Archiprêtre, de Bragado, escribió
acerca de la enfermedad de la vaca loca y de un reportaje radial sobre la cuestión,
realizado al doctor Patricio Garrahan:
He escuchado en el programa Raíces, por
radio Municipal, que, hasta el mes de abril, esta grave enfermedad había causado diez
muertos en Inglaterra, entre personas jóvenes (edad promedio 27 años). Tengo
conocimiento de la revista Ciencia
Hoy, mencionada en el programa, y de que salió en ella un artículo sobre el tema en
enero de 1996, que seguramente servirá para aclarar muchos interrogantes y disipar
reticencias en el consumo de carne por mi parte. En un quiosco de Liniers me informaron
que podrían conseguirme la revista, ya que no está en los locales que venden esas
publicaciones en Bragado. Pero para pedirlo necesito saber en qué número salió la nota.
Tengo en mis manos el 35, que compré en la Capital y estoy leyendo; lo encuentro muy
interesante; en la actualidad difícilmente aparezcan en otras publicacion es artículos
tan instructivos. Aprovecho la oportunidad para enviar mis felicitaciones al grupo de
colaboradores de la revista.
Los editores agradecen al nombrado sus
conceptos y su interés por Ciencia Hoy. Esperan que encuentre las respuestas a sus dudas
en el número 32 ("El prion: un agente infeccioso no convencional", p.43-51),
que le han enviado. Como la investigación está progresando a un ritmo muy rápido y
algunos de los conceptos allí explicados parecen estar sufriendo alteraciones, igual que
lo hicieron en el número 34 ("Priones y vacas locas", p.9-13) cuando también
la tapa de la revista se dedicó al tema, con una imagen que fue objeto de vívida
polémica, en esta entrega publican otra actualización, sobre todo acerca del fenómeno
que preocupa al lector Archiprêtre (y seguramente a todos los demás): la posibilidad de
transmisión a humanos, es decir, la propagación de nuevas formas de la enfermedad de
Creutzfeld-Jacob entre la población humana debido al contagio de bovinos afectados por la
encefalopatía espongiforme transmisible, que se conoce como locura bovina o, por el
nombre que más ha difundido la prensa últimamente: enfermedad de la vaca loca. |
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| Pinturas Coloniales y
Tratados Europeos A
propósito del artículo Experiencias barrocas con pigmentos en el finisterre americano,
aparecido en el número 35, Sergio Barbieri escribió desde Córdoba para señalar que, en
diciembre de 1987, publicó con su mujer, Iris Gori, un artículo en El Tribuno, de Salta,
en el que atribuyeron un grupo importante de pinturas del altiplano jujeño a Matheo
Pisarro. También propone agregar a las lecturas sugeridas el libro de la Academia
Nacional de Bellas Artes que da a conocer el patrimonio de bienes artísticos muebles de
Jujuy (Buenos Aires, 1991). Por su lado, Alejandro Bustillo, restaurador que dirige el
taller de la fundación TAREA, manifestó:
Como lector aficionado de tratados de pintura, y por conocer a los autores de la nota, por
quienes tengo la más alta consideración, me sorprendió leer que: ...sólo Antonio
Palomino recomendó el uso del smalte, mientras no parece que Carducho y Pacheco lo hayan
siquiera tenido en cuenta... Tanto Pacheco como Carducho nombran al smalte en sus tratados
(por lo menos en las versiones que he podido consultar): Yo soy de la opinión de que los
azules se labren claros y que lo más oscuro sea el mismo azul puro, y cuando mucho se
ayude lo más oscuro, no con negro, no con morado de carmín y menos con añil, sino con
un poco de buen esmalte... (Francisco Pacheco, Arte de la Pintura. L.E.D.A. editores,
Barcelona, 1982, p.116; edición original 1649); ...para la pintura al óleo se gastan
[...] esmaltes, esmaltines y añil... Al fresco se gastan [...] esmalte,
esmaltines...(Vicente Carducho, Diálogos de la pintura, su defensa, origen, esencia,
definición, modos y diferencias, Ediciones Turner, Madrid, 1979, p.382; edición original
1633).
Los autores Seldes, Burucúa y Jáuregui respondieron: En efecto, tiene razón Bustillo
acerca de las referencias que hicieron Carducho y Pacheco sobre el smalte. Su aporte, y
otros hallazgos realizados en los mismos textos por Andrea Jáuregui, contribuyeron a
despejar las dudas expresadas en el parece que... Por otra parte, hemos recibido una
amable nota de Ovidio Núñez, con una serie de consideraciones botánicas por las que
hemos podido corregir algunas caracterizaciones de nuestro artículo, en particular, el
que indigofera es el nombre de un género de plantas de la familia de las pailionáceas, y
que el principio colorante del índigo o añil (C16H10N2O2) no existe en el vegetal sino
que se origina por un proceso enzimático de hidrólisis y oxidación del glucósido
indicán (C14H1706N). Agradecemos a nuestros corresponsales las indicaciones que han hecho
llegar, pues ellas permiten corregir errores y demuestran, una vez más, las bondades de
un sistema científico basado en la publicación frecuente y periódica de los resultados
provisorios de la investigación. |
¿MAYUSCULITIS?
Desde que, en el número 30 de Ciencia Hoy,
salió una carta de la lectora Alicia Iribarren reclamando por la falta de acentos en
pronombres demostrativos, seguida de una impecable, ilustrativa y hasta humorística
respuesta de los editores, me he deleitado con los esfuerzos de la revista por cultivar la
corrección de la lengua en todos sus aspectos. Pero, igual que la mencionada lectora con
sus pronombres, sufrí un sobresalto cuando leí la reseña de La lógica de las
extinciones, aparecida en el número 36 con la firma de Paulina Nabel, porque, a
diferencia de otros artículos sobre temas geológicos (por ejemplo, "Sudamérica: un
mosaico de continentes y océanos", 33:24-29), en la nota en cuestión aparecen los
nombres de los períodos geológicos con mayúscula. ¿Qué pasó? ¿Trátase de un
repentino ataque del virus de la mayusculitis? ¿Cuál es la grafía correcta?
Graciela Sobeslawsky, Córdoba
No se alarme la gentil lectora mediterránea. Los nombres de los períodos
geológicos se escriben con minúscula. Así pueden encontrarse en el diccionario de la
Real Academia (búsquese, por ejemplo, la palabra cuaternario). En José Martínez de
Sousa, Dudas y errores de lenguaje (Paraninfo, Madrid, 1983), se lee: [se escriben con
minúscula] ...los nombres de períodos o estratos geológicos: pleistoceno, oligoceno,
holoceno, cretáceo, jurásico, pérmico. En el caso de la reseña en cuestión, la autora
pidió expresamente el uso de las mayúsculas, para no apartarse de las prácticas usuales
entre su grupo de pares, y los editores - que hubiesen preferido ceñirse a la ortodoxia
gramatical castellana - accedieron. Podría recordarse aquí el comentario de María
Moliner (Diccionario de uso del español, Gredos, Madrid, 1990, t.2, p.372): [en
castellano]... el uso de la mayúscula tiene más valor reverencial que gramatical (lo
tiene gramatical en alemán); puede decirse que es un signo psicológico.
Los editores |
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