El punto de partida de la fabricación del smalte es el safre o safrán, un óxido
obtenido por calentamiento de un mineral de cobalto. A mediados del siglo XVI, en su
tratado De subtilitate, un libro de maravillas y fantasias mágicas pero plagado de
invenciones y de descubrimientos de óptica, mecánica y química, el médico, astrólogo
y matemático italiano Gerolamo Cardano se refirió a la zaphera, una tierra que tiñe el
vidrio de azul. Algunas décadas más tarde, el naturalista Ulisse Aldravandi también
habló de ella y la consideró ora tierra, era piedra. Julio César Escaligero, filólogo,
médico y polígrafo italiana que vivió en la primera mitad del siglo XVI, polemizó
agriamente con Erasmo y escribió un tratado sobre el vidrio, no parece haber conocido el
safre. En De re metallica, 1546, Georgius Agricola, un médico alemán considerado el
padre de la mineralogía -había latinizado su nombre de Georg Bauer- no mencionó el
pigmento con ese nombre, pero fue el primero que lo llamó cobaltum o cadmia fossilis,
aunque sólo a finales del siglo XVII los químicos se percataron de que la base
fundamental del safre no era el cobre sino el cobalto, por lo cual nadie reconoció hasta
esa época que Agricola/Bauer había tenido noticias precisas acerca del safre.A pesar
de la contribución de Escalígero, el primer tratado del arte del vidrio conocido en toda
Europa y traducido a varías lenguas fue la obra del sacerdote florentino Antonio Nen
L'arte vetraria, publicada en italiano en 1612 y reeditada en numerosas oportunidades
durante el siglo XVII; en su libro VI, Neri pasa revista a los procesos de fabricación de
los esmaltes para vidrieros y orfebres y ensalza particularmente el polvo de zaifera al
dar las recetas de obtención de los colores turchino y azzurro. En 1669, se publicó en
Amsterdam una versión latina del libro de Neri, la cual aumentó seguramente las
posibilidades de circulación del texto. En 1662, los ingleses ya habían sacado una
edición de L'arte en su lengua, con comentarios eruditos del médico, alquimista y
fundador de la Royal Society Christopher Merret (debió de ser uno de los primeros
proyectos editoriales de la sociedad científica inglesa, a juzgar por la fecha de su
establecimiento oficial en 1660), quien también dio a conocer un herbario de 1400 plantas
de la Gran Bretaña, ordenadas alfabéticamente y recogidas con la ayuda del herborista
transhumante Thomas Willisel (Pinax rerum naturalium Britannicarum, Continens vegetabilia,
animalia et fossilia in hac insula reperta, Londres, 1667). Merret resumió en su nota
sobre el safre toda la bibliografía acerca del tema y dio su opinión sobre la
composición química del mineral: ...Si se me permite una conjetura, pienso que esta
compuesto de cobre, de arena, y de un poco de piedra calamita. Según creo, su color azul
debería de ser atribuido al cobre, así como se atribuye al hierro el de la magnesio,
porque es una constante que sólo los metales pueden colorear el vidrio, y que este toma
el color de aquellas.
Merret afirmó también que el nombre de safre venía de zafiro, cuyo color azul
imitaba. Pocos años después, en 1679, el químico alemán Johann Kunckel editó en
Frankfurt y en Leipzig una traducción a su lengua del texto de Neri y de las notas de
Merret, con nuevos comentarios. Identificó el cobalto, un metal diferente del cobre, como
elemento básico del safre y explicó, paso a paso, el procedimiento para obtener la pasta
o polvo de safre a partir del mineral en bruto, mediante calcinación y evaporación del
arsénica que se encuentra en la mezcla natural extraída del yacimiento. Kunckel
recalcaba ya que Sajonia era el país europeo donde se obtenía y se fabricaba el mejor
safre y señalaba que el príncipe elector de aquella región iba en vías de controlar la
producción y el comercio del safre en todo el mundo. En efecto, durante el siglo XVIII
Sajonia ejerció el monopolio del pigmento y es muy probable que de sus minas y fábricas
procediese el smalte que usaron los pintores españoles y americanos desde finales del
siglo XVII.
Una nueva edición del libro de Neri-Merret-Kunckel, traducido al francés por el
barón de D'Holbach y publicado en Paris en 1752, contenía una Memoria sobre la manero en
que el safre o el color azul extraído del cobalto se hace en Sajonia. Entretanto, un
periódico científico y técnico español, publicado entre 1765 y 1767 en Madrid, el
Semanario económico, incluyó el modo de hacer el safre, o color esmalte azul como en
Sajonia entre sus noticias practicas, curiosas y eruditas de agricultura, pintura,
alfarería, vidriería, platería, latonería, panadería, confitería, esmaltado,
grabado, azogado, fabricación de lozas de China, etc.
|