Volumen 5 - Nº35 - 1996

Revista de Divulgación Científica y Tecnológica de la
Asociación Ciencia Hoy

ARTICULO

Centrales Nucleares
La Evaluación Probabilística de su Seguridad


CHERNOBYL

CIENCIA HOY

En las centrales nucleares, el accidente de consecuencias más dañinas es el que pueda liberar al ambiente dosis masivas de radiación. Tal posibilidad es extremadamente remota en plantas bien diseñadas y operadas, pero está presente en la opinión y los temores del público. sobre todo por la impresión que causó el mas trágico de los acontecidos hasta el momento, el de Chernobyl. En 1990 operaban en el mundo 423 centrales nucleares y otras 83 estaban en construcción. Los países con el mayor número de ellas eran los Estados Unidos con 112, Francia con 56, la URSS con 45, Japón con 41, el Reino Unido con 37 y Alemania con 26. En América latina, la Argentina tenía dos y México y Brasil una cada uno. Considerando esa cantidad de centrales, el número de accidentes graves ha sido muy bajo.

Más aun que el accidente de Three Mile Island, ocurrido en 1979 en Pennsylvania, el de Chernobyl contribuyó poderosamente a que la posición del público acerca de la energía nuclear, que en los comienzos de esta había sido entusiasta y luego se tomó cautelosa, se hiciera manifiestamente hostil (en 1989, sólo dos países del llamado primer mundo -Francia y Japón- tenían planes para expandir substancialmente su capacidad de generación nuclear).

En la madrugada del 26 de abril de 1986, el reactor número 4 de la central nuclear V.I. Lenin -ubicada a orillas del río Pripiat, 25km aguas arriba de la localidad de Chernobyl (cuyo nombre significa ajenjo) y 100km al norte de Kiev, capital de la república de Ucrania- explotó a causa de la vaporización rápida del agua de refrigeración. El accidente hizo volar la tapa del reactor, que pesaba unas mil toneladas, y diseminó los productos de fisión por varios kilómetros a la redonda. Dispersó entre treinta y cuarenta veces la cantidad de radiactividad generada por las bombas de Hiroshima y Nagasaki. No se trató, sin embargo, de una explosión nuclear.

Como consecuencia inmediata del accidente murieron 31 personas. En los diez años que transcurrieron desde entonces se realizaron numerosos estudios de sus efectos, sobre todo los que sobrellevaron las 237 personas que sufrieron del síndrome agudo de radiación (SAR). De los pacientes con SAR, 45 fallecieron: 28 debido a dicho síndrome, 5 en el intervalo 1987-90, 5 en el lapso de 1992-93 y 4 desde entonces. Las causas de muerte fueron diversas, incluyendo un accidente automovilístico. No hay casos documentados de cáncer en pacientes en los que se confirmó el SAR, aunque los estudios sobre grupos de niños irradiados, de entre O y 15 años, mostraron un aumento del cáncer de tiroides, indudablemente ligado al accidente, que elevó el número de casos a 800 en 1995. La radiactividad recibida por el norte de Europa hizo que algunas plantas y animales de esa región resultasen más radiactivos de lo que permiten las leyes para consumo. Sin embargo, fuera de la Unión Soviética no se advirtieron enfermedades atribuibles al accidente. Es posible que ocurra un aumento de cánceres, pero resultaría imposible atribuirlos a ciencia cierta a Chernobyl, dado el abrumador número de casos que tienen otras causas.

El accidente de la central de Chernobyl marcó un hito en la percepción por parte del público de la energía nuclear, que pasó a ser considerada francamente como peligrosa. ¿Qué fue lo que pasó? ¿Qué condujo a que el accidente ocurriese? De acuerdo con las conclusiones y recomendaciones de la conferencia organizada por la Agencia Internacional de la Energía Atómica (IAEA) para conmemorar su décimo aniversario, cuatro factores de riesgo aumentaron la probabilidad de un siniestro y un error humano lo detonó. Los factores fueron: (1) los reactores de Chernobyl son del tipo RBMK, que utilizan dióxido de uranio enriquecido 2% en U235, emplean grafito como moderador y agua común como refrigerante, y carecen de sistema de contención, que en otros reactores impide que el material se disperse en caso de accidente; (2) los reactores RBMK se diseñaron para producir energía, pero también plutonio para uso militar. Para ello se requiere que los tubos de combustible puedan extraerse con frecuencia (mediante una grúa), para su reprocesamiento. de manera de obtener Pu239 sin demasiada mezcla de Pu240. Esta demanda hace que el reactor sea demasiado alto para albergar una estructura completa de contención. En el resto del mundo no se fabrican reactores de estas características; (3) cuando se produce una burbuja de vapor en algún lugar de los reactores RBMK, porque allí hirvió el agua del reactor, el número de reacciones de fisión que calientan el agua aumenta, en vez de disminuir, y ello se agrava debido a la presencia de grafito, y (4) los reactores RBMK permiten continuar la operación de la planta con todos los sistemas de seguridad desactivados. Esta fue la causa principal del accidente, pues, durante un ensayo, para prevenir el detenimiento del reactor, los operadores extrajeron casi por completo las barras de control, lo que causó un aumento de las reacciones nucleares varias veces superior al normal. En segundos la potencia se multiplicó por varios cientos y la vaporización violenta generó una onda de choque que voló la tapa del reactor.