olumen 6 - Nº31 |
||||
Revista de Divulgación Científica y
Tecnológica de la |
||||
ARTICULOS BIODIVERSIDAD EN LA ANTARDIDA |
||||
La Antártida se extiende alrededor del polo Sur, en un radio aproximado de 2500 km, siempre en latitudes mayores que los 60º; tiene una superficie, incluyendo las plataformas de hielo sobre el mar, de aproximadamente catorce millones de kilómetros cuadrados -ligeramente superior que la de Europa -; alcanza los cincuenta millones si se agrega el océano que la circunda, el Antártico, cuyas aguas son más frías y menos saladas que las del resto de los mares. En la denominada convergencia antártica, situada entre los 50º y los 60º de latitud sur, las masas frías de agua polar desaparecen bajo las más cálidas provenientes del norte, con lo que se establece el límite oceanográfico, así como uno biológico.
PINGÜINOS PAPÚA CON PICHONES Hace unos doscientos millones de años la Antártida formaba parte del supercontinente Condwana, que dio origen, por sucesivas fragmentaciones, entre otros, a los actuales de Sudamérica, Africa, Australia y - hace aproximadamente veintiocho millones de años - al continente blanco. Que se hayan encontrado, en este, fósiles similares a los hallados en los otros del hemisferio Sur, demuestra esa antigua relación, y también indica que el clima antártico fue diferente del actual. El paisaje que ahora se observa en la Antártida es el resultado del gran cambio climático ocurrido durante las glaciaciones pleistocenas. Desde el plioceno se halla cubierta de hielo, el cual alcanzó su máxima extensión hace unos cinco millones de años. La Antártida es el continente que tiene mayor altura media: 2050m sobre el nivel del mar. Hay evidencias que llevan a pensar que, en realidad, debajo del hielo yacen dos continentes: la Antártida oriental, constituida por rocas precámbricas y paleozoicas, con un relieve general bajo pero con largas cadenas montañosas costeras cuyos picos se elevan a más de 3000m, y la occidental, formada por plegamientos mesozoicos y cenozoicos, que abarca la península Antártica y sus islas adyacentes, cuyas montañas son una continuación de los Andes denominada Antartandes. El clima antártico está determinado por factores como la baja absorción de los rayos solares, la altura, la latitud, la continentalidad y los vientos. Las temperaturas medias de enero oscilan entre 0,4ºC, en la costa, y 40ºC, en el interior del continente; las de julio, respectivamente entre 23ºC y 68ºC. Es un clima muy seco, sobre todo lejos del mar, donde las precipitaciones son muy escasas y sólo de nieve: en la Antártida continental llueve, en promedio, I40 mm anuales, es decir, menos que en el Sahara. En la Antártida marítima e insular, incluyendo la península Antártica, la humedad es mayor y, ocasionalmente, llueve. Sólo el 4% del territorio antártico alberga vida vegetal, a excepción de algunas algas, capaces de existir en la nieve. Casi todos los seres vivos están en una franja relativamente estrecha, que se extiende a lo largo de la costa y llega no más que unos pocos cientos de metros hacia el interior. En dicha franja se producen los intercambios bióticos de materia y energía entre las comunidades acuáticas y terrestres, por vía de las relaciones tróficas de ambas. Allí está la mayor biodiversidad, puesto que se trata de lugares libres de hielo y nieve en el verano, que la vegetación ha podido colonizar, y donde, además, se encuentran las principales formaciones vegetales y áreas de nidificación, cría y descanso de avifauna y mamíferos marinos. Bajo la influencia de diversos factores, como los edáficos y climáticos, en tales lugares se advierten una importante heterogeneidad espacial y temporal y una notable riqueza de especies vegetales y animales, lo que llevaría a concluir que no es razonable calificar a los antárticos de ecosistemas relativamente simples, como se ha sugerido alguna vez.En diversas zonas de la Antártida marítima, sobre todo en la parte occidental de la península Antártica y sus islas, hay pequeñas áreas que deben considerarse de alta biodiversidad por comparación con la Antártida continental. El fuerte contraste entre la riqueza de especies de una y otra zona puede ejemplificarse comparando las observaciones expuestas más adelante para punta Cierva con las realizadas en un sitio de especial interés científico en la península Bailey (66º17'S, 100º32'E), juzgado como uno de los lugares de la Antártida continental donde la vegetación está excepcionalmente desarrollada, en el cual se identificaron tres especies de musgos, una de hepática y veinticinco de líquenes. Los lugares en los que se advierte una compleja vida vegetal y animal son importantes, por su biodiversidad, para la conservación de la biota antártica. Si bien son numerosos, su fragilidad es considerable, por su pequeño tamaño, su relativamente fácil acceso y por ser adecuados para el asentamiento humano, en especial el relacionado con actividades turísticas, que están tomando gran auge en los últimos años.
|
||||