Volumen 5 - Nº29

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Revista de Divulgación Científica y Tecnológica de la
Asociación Ciencia Hoy

CARTAS DE LECTORES

LA ENERGíA SOLAR

En un articulo redentemente aparecio en Nature (v.267:45, 1995), he tenido la sorpresa de leer que la energía generada en el Centro del Sol tarda algunos miles de millones de años en llegar a la superficie del astro y ser emitida como radiación luminosa u otra al espacio.

¿Hay alguien en CIENCIA HOY que pueda sacarme de mi asombro y explicarme el sentido de esta afirmación?

Alelandro C Paladini

 

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El Sol es una estrella joven que en su actual estadio evolutivo, soporta su propia gravedad (es decir, resiste el colapso) por la presión que genera, en su interior,la síntesis de helio,que tiene lugar a partir de hidrógeno.Se calculaque este proceso durará unos cinco mil millones de años y, cuando acabe, le seguirán otros,cada vez más rápidos, hasta el estado final de la estrella como enana blanca.Precisamente, el tiempo que le lleva a la energía generada en el centro del Sol llegar a la superficie del astro, que intriga al lector, y la duración estimada del actual ciclo de aquel están muy relacionados.Si la energía liberada en el centro del Sol pudiese llegar sin obstáculos a la superficie y disiparse en el vacío cósmico, el Sol se consumiría muy rápidamente y nosotros no estaríamos aquí para tomar sus rayos y comentar lo anterior.

Todos alguna vez calentamos arroz, papas o fideos. Si (después de alejarlos del fuego) queremos mantenerlos calientes, los dejaremos bien juntos en un recipiente cerrado, para no dejar escapar el calor; una forma de energía que las moléculas excitadas del material calentado transfieren al medio que las rodea y así disipan. Si permitiésemos escapar esa energía, nuestro circunstancial objeto de análisis (y habitual de comida) se enfriaría. Para considerar científicamente el fenómeno, digamos que el camino libre medio de la radiación debe resuftar corto respecto de las dimensiones del medio:una molécula componente de un grano de arroz se desexcita transfiriendo al aire intersticial una cantidad de energía rádiante, la cual viaja sólo unos milímetros antes de ser absorbida por otra molécula de un grano vecino de arroz, que así se excita o calienta. Sólo los granos exteriores pueden enfriarse,es decir, disipar calor al ambiente, ya que los interiores emiten y absorben de continuo. Pero,con el tiempo,toda la energía térmica será disipada por la radiación de los granos exteriores,y la paella se enfriará inexorablemente, ya que no.posee una fuente de calor en su centro que compense las pérdidas acaecidas por su superficie. Sin embargo, cuanto más corto sea el camino libre medio de la radiación térmica, más tiempo permanecerá caliente el almuerzo.

En el Sol, en cambio, existe una fuente interna de calor, constituida por el conjunto de reacciones nucleares que dan lugar a la síntesis del helio. Un producto de tales reacciones -no el único, pero el que moviliza más energía- es la radiación electromagnética, que podemos concebir como un flujo de fotones. El camino libre medio de un fotón generado en el centro del Sol es de unos pocos centímetros: al cabo de recorrerlos, se produce una colisión. El pobre fotón se encuentra en parecidas circunstancias a las de alguien que intente ir de la casa Rosada al Cabildo cuando la plaza de Mayo está enteramente colmada en un día de manifestación; el camino libre medio del infortunado caminante será mínimo y en consecuencia, tardará una eternidad en llegar a su objetivo. El fotón solar necesita cubrir setecientos mil kilómetros para llegar del centro del astro a su superficie; mediante un procedimiento matemático se puede demostrar que ello (¡afortunadamente!) le llevará alrededor de mil millones de años.

LECTOR PERIDISTA

Hasta el número 24 recibí -como periodista- las sucesvas entregas de su publicación. Me llegaban por correo, a mi domicilio. Sé que hubo interrupciones en ese milagro de sostener, aquí, en este fondo del mapa, una empresa semejante. Y entiendo muy bien que se reduzcan las distribuciones (para nosotros, los beneficiarios) gratuitas. Queda la posibilidad de que se hayan perdido los últimos números. O que supongan ustedes, con buen fúndamento, que fenecí por inanición. Esto último no sucedió: estoy en lo de siempre, a cargo de la audición en ocho idiomas que transmíte Radio Nacional (por ondas cortas de RAE) a todo el mundo. Llevo 563 semanas de salida efectiva, lo que signiflca unas 10.000 emisiones.

Muchas de las entregas flieron nutridas por material de CIENCIA HOY y nunca se dejó de señalar la fuente. Si han decidido eliminar esos envíos solo me queda dar las gracias por los anteriores y por seguir adelante.

Antonio Pérez Prado

  

Los editores agradecen las amables palabras transcriptas y se abstendrán, en el futuro, de sacar conclusiones prematuras sobre el estado nutricional de colegas. También reanudarán los envíos, con la discreta sugerencia -y la esperanza - de que la RAE (o quien corresponda) se suscriba a CIENCIA HOY