| El Sol es una estrella joven que en su
actual estadio evolutivo, soporta su propia gravedad (es decir, resiste el colapso) por la
presión que genera, en su interior,la síntesis de helio,que tiene lugar a partir de
hidrógeno.Se calculaque este proceso durará unos cinco mil millones de años y, cuando
acabe, le seguirán otros,cada vez más rápidos, hasta el estado final de la estrella
como enana blanca.Precisamente, el tiempo que le lleva a la energía generada en el centro
del Sol llegar a la superficie del astro, que intriga al lector, y la duración estimada
del actual ciclo de aquel están muy relacionados.Si la energía liberada en el centro del
Sol pudiese llegar sin obstáculos a la superficie y disiparse en el vacío cósmico, el
Sol se consumiría muy rápidamente y nosotros no estaríamos aquí para tomar sus rayos y
comentar lo anterior. Todos alguna vez calentamos arroz, papas o fideos. Si (después de
alejarlos del fuego) queremos mantenerlos calientes, los dejaremos bien juntos en un
recipiente cerrado, para no dejar escapar el calor; una forma de energía que las
moléculas excitadas del material calentado transfieren al medio que las rodea y así
disipan. Si permitiésemos escapar esa energía, nuestro circunstancial objeto de
análisis (y habitual de comida) se enfriaría. Para considerar científicamente el
fenómeno, digamos que el camino libre medio de la radiación debe resuftar corto respecto
de las dimensiones del medio:una molécula componente de un grano de arroz se desexcita
transfiriendo al aire intersticial una cantidad de energía rádiante, la cual viaja sólo
unos milímetros antes de ser absorbida por otra molécula de un grano vecino de arroz,
que así se excita o calienta. Sólo los granos exteriores pueden enfriarse,es decir,
disipar calor al ambiente, ya que los interiores emiten y absorben de continuo. Pero,con
el tiempo,toda la energía térmica será disipada por la radiación de los granos
exteriores,y la paella se enfriará inexorablemente, ya que no.posee una fuente de calor
en su centro que compense las pérdidas acaecidas por su superficie. Sin embargo, cuanto
más corto sea el camino libre medio de la radiación térmica, más tiempo permanecerá
caliente el almuerzo.
En el Sol, en cambio, existe una fuente interna de calor, constituida por el conjunto
de reacciones nucleares que dan lugar a la síntesis del helio. Un producto de tales
reacciones -no el único, pero el que moviliza más energía- es la radiación
electromagnética, que podemos concebir como un flujo de fotones. El camino libre medio de
un fotón generado en el centro del Sol es de unos pocos centímetros: al cabo de
recorrerlos, se produce una colisión. El pobre fotón se encuentra en parecidas
circunstancias a las de alguien que intente ir de la casa Rosada al Cabildo cuando la
plaza de Mayo está enteramente colmada en un día de manifestación; el camino libre
medio del infortunado caminante será mínimo y en consecuencia, tardará una eternidad en
llegar a su objetivo. El fotón solar necesita cubrir setecientos mil kilómetros para
llegar del centro del astro a su superficie; mediante un procedimiento matemático se
puede demostrar que ello (¡afortunadamente!) le llevará alrededor de mil millones de
años. |
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| LECTOR PERIDISTA Hasta el número 24 recibí
-como periodista- las sucesvas entregas de su publicación. Me llegaban por correo, a mi
domicilio. Sé que hubo interrupciones en ese milagro de sostener, aquí, en este fondo
del mapa, una empresa semejante. Y entiendo muy bien que se reduzcan las distribuciones
(para nosotros, los beneficiarios) gratuitas. Queda la posibilidad de que se hayan perdido
los últimos números. O que supongan ustedes, con buen fúndamento, que fenecí por
inanición. Esto último no sucedió: estoy en lo de siempre, a cargo de la audición en
ocho idiomas que transmíte Radio Nacional (por ondas cortas de RAE) a todo el mundo.
Llevo 563 semanas de salida efectiva, lo que signiflca unas 10.000 emisiones.
Muchas de las entregas flieron nutridas por material de CIENCIA HOY y nunca se dejó de
señalar la fuente. Si han decidido eliminar esos envíos solo me queda dar las gracias
por los anteriores y por seguir adelante.
Antonio Pérez Prado
Los editores agradecen las amables palabras transcriptas y se abstendrán, en el
futuro, de sacar conclusiones prematuras sobre el estado nutricional de colegas. También
reanudarán los envíos, con la discreta sugerencia -y la esperanza - de que la RAE (o
quien corresponda) se suscriba a C IENCIA HOY |
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