Las centrales nucleares brasileñas usan uranio enriquecido
como combustible; las argentinas uranio natural. Los combustibles agotados en aquellas,
que constituyen residuos radiactivos para el Brasil, podrían ser aprovechados en los
reactores argentinos, con el consiguiente ahorro de otras reservas uraníferas. Además,
para la misma producción eléctrica, el combustible reutilizado genera menos desechos de
alta radiactividad. Este uso coordinado de los combustibles nucleares se ha denominado
ciclo tándem.