Volumen 21 - Nº 124
Agosto - Septiembre 2011si aca

Cartas de lectores

 

El mecanismo de Anticitera

Deseo hacer un comentario a propósito del mecanismo de Anticitera que amplía el enfoque del artículo publicado en el número 123 de Ciencia Hoy, centrado en la astronomía y en el funcionamiento del artefacto. Es interesante también considerar la opinión predominante sobre un aspecto básico de la cultura griega.

Derek de Solla Price, historiador de la tecnología mencionado en la nota, se enteró en Princeton en 1959 de ciertas características reveladas por estudios del artefacto efectuados en el Museo Arqueológico de Atenas. La American Philosophical Society lo envió a Grecia para analizarlas, cosa que hizo con un equipo de museólogos y epigrafistas. Si bien dio cuenta de esos estudios en la revista de divulgación Scientific American de junio de 1979, los había dado a conocer con el título ‘Gears from the Greeks. The Antikythera Mechanism, a Calendar Computer from ca. 80BC’, en diciembre de 1974, en Transactions of the American Philosophical Society. Y también trató el tema en su libro Science since Babylon (Yale University Press, 1975), en el que afirmó que, en apariencia, el mecanismo era una máquina de calcular los movimientos del Sol, la Luna y posiblemente los planetas. Conjeturó que los objetos encontrados en el naufragio de Anticitera posiblemente integraban el equipaje de Marco Tulio Cicerón, que por la fecha del naufragio regresó a Roma luego de una estadía en Rodas.

Price argumentó, además –y esto es lo que quiero señalar–, que el computador de Anticitera sugiere que revisemos nuestros juicios habituales sobre la posición de la técnica en la antigua Grecia, que provienen de Plutarco. El hallazgo del mecanismo hace dudar de esos juicios, que se pueden sintetizar diciendo que los griegos, porque tenían esclavos, fueron desdeñosos del trabajo manual y de la técnica. Bertrand Gille (1920-1980) coincidió con con la tesis de Price en Les mécaniciens grecs, la naissance de la technologie (Seuil, París, 1980). Antes, en su libro Histoire des techniques (Gallimard, París, 1978) había analizado en profundidad la cultura técnica de Alejandría y rebatido la visión tradicional. Algo parecido sostuvo el matemático Ian Stewart, de la Universidad de Warwick, en Does God Play Dice. The New Mathematics of Chaos (Blackwell, Oxford, 1989), libro en el que señaló que la tecnología griega recibe menos atención que su filosofía o su matemática porque pocos ejemplos de ella llegaron a nuestros días.

Héctor Ciapuscio
Buenos Aires

 

Una distinción de la Universidad de Buenos Aires a nuestro presidente emérito

Entre los actos llevados a cabo los días 25 a 28 de agosto último con motivo de la conmemoración del 190º aniversario de la creación de la UBA, en una ceremonia realizada en la antigua iglesia de San Ignacio –donde se leyó en 1821 el decreto del gobernador Martín Rodríguez creando la universidad–, esta honró a reconocidos integrantes de sus claustros designándolos Grandes Maestros de la institución. Entre los así homenajeados estuvo el primer presidente y actual presidente emérito de la Asociación Civil Ciencia Hoy, y primer editor responsable de la revista, Patricio J Garrahan, investigador superior del Conicet y figura destacada de la ciencia argentina de los últimos cincuenta años. Es un honor, una responsabilidad y un motivo de orgullo para las actuales autoridades de nuestra entidad y para los editores de la revista continuar la labor educativa y de divulgación científica iniciada por el doctor Garrahan y sus colegas cuando hace más de veinte años fundaron Ciencia Hoy.

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