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El insecticida no es suficiente
El blanco principal en las campañas de prevención de la enfermedad de Chagas es la vinchuca. Eliminando el insecto invasor de la vivienda humana disminuyen o incluso desaparecen las posibles nuevas infecciones. En 1962 se organizó el Servicio Nacional de Chagas (SNCh) del Ministerio de Salud y Acción Social, que coordina las actividades de desinsectación de las viviendas ubicadas en el área rural y suburbana. En una primera etapa se efectúa un rociado a fondo de paredes, techos y enseres, con equipos adecuados a insecticidas de muy baja toxicidad para el hombre y los animales domésticos. Posteriormente se realizan evaluaciones anuales para prevenir la aparición de nuevos focos de poblaciones de vinchucas capaces de reiniciar la infección humana. En los últimos cinco años, el INDIECh y el SNCh han desarrollado nuevos elementos y metodologías para llevar a cabo la fase de vigilancia, posibilitando que la misma sea efectuada por los niveles de organización sanitaria más cercanos a la población. Los Agentes Sanitarios o Agentes de Salud Rural son líderes naturales de una comunidad. Ellos realizan el programa de Salud Rural; se ocupan de la vacunación, distribución de leche para los menores de dos años, seguimiento de tratamientos, control de la mujer embarazada, saneamiento ambiental, etc., bajo la coordinación y la capacitación del hospital del área. También están a cargo de la vigilancia de reinfestación por vinchuca. Para ello utilizan un elemento sensordetector de insectos desarrollado por el INDIECh-SNCh. El sensor simula una "casa ideal" de vinchucas; consiste en una caja de cartón que contiene una cartulina plegada para formar un laberinto. Es de armado fácil y está terminado con una lámina decorada; su aspecto no se diferencia de otros elementos usualmente encontrados en las paredes de los hogares rurales. Una vez colocado, el sensor es revisado cada tres meses. En la parte externa o interna pueden encontrarse vinchucas adultas, crías o huevos, y sus material fecales, que serán tornados como evidencia de "casa reinfestada". En este caso, la vivienda es rociada nuevamente, pero ahora con rociadoras manuales o potes fumígenos insecticidas -desarrollados por el Centro de Investigaciones de Plagas a Insecticidas (CIPEIN)- que pueden ser utilizados por el propio Agente o por un funcionario del Servicio Provincial de Control. La facilidad de aplicación del insecticida por estos métodos asegura la toma de decisión local y que la acción sea inmediatamente posterior a la detección de la reinfestación. Mediante estos mecanismos se logra un mayor aprovechamiento de los recursos de salud y la práctica real de la vigilancia en las áreas de alta infestación. Además posibilita la participación de la comunidad a través de sus organizaciones naturales de salud, la escuela o el municipio, para contribuir en forma directa a la interrupción de la transmisión del parásito y el surgimiento de nuevos casos de enfermedad de Chagas.
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