Las extinciones pleistocénicas

La primera parte del período Cuaternario, el Pleistoceno, ha sido caracterizada como la época de las glaciaciones, es decir por el avance de las grandes masas de hielo sobre los continentes debido a un descenso de las temperaturas del planeta. El comienzo de esta época ha sido etimado entre dos y dos millones y medio de años, mientras que su finalización llegaría hasta hace diez mil años. Esta última fecha, convencionalmente aceptada por los investigadores de distinas disciplinas, marcaría el fin de la última glaciación y el paso hacia las condiciones climáticas más benignas que caracterizan al período posterior en el cual aún nos encontramos: el Holoceno o Reciente.

Durante el Pleistoceno se produce en Africa el origen y la dispersión del género humano, como resultado de un proceso de hominización que habría comenzado algunos millones de años antes. Esta época tuvo ade,ás una fauna característica, cuyos representantes más conspicuos se extinguieron abruptamente en América en el lapso que media entre los 12.000 y 8.000 años antes del presene.

En América del Sur, la fauna del Pleistoceno incluía algunos representantes nativos, aquellos que se habían originado y desarrollado por decenas de millones de años en el subcontinente, junto a otros "recién llegados"provenientes de América del Norte, cuando en la época anterior, el Plioceno, se formó el istmo de Panamá. Entre los primeros se encuentran los perezosos terrestres como el megaterio, el milodon y el glosoterio, los gliptodontes, lejanos parientes de los armadillos actuales, el toxodonte, un gran mamífero parecido al hipopótamo, y la macrauquenia. Entre el segundo grupo se destacan tanto especies extinguidas (caballos americanos, mastodontes y tigre "dientes de sable") como vivientes (zorros, pumas, guanaco, venados y ciervos).

Gran parte de esta fauna desapareció hacia fines del Pleistoceno debido probablemente a los drásticos cambios climáticos que se produjeron durante esta época. Sin embargo, en América del Norte la presencia recurrent de huesos de mamut y bisonte extinto en los sitios arqueológicos más antiguos llevó a pensar que la presión de caza de los primero pobladores americanos podría haber causado, junto a otros factores, la extinción de estas especies. En América del Sur, varios sitios presentan también huesos de caballos americanos, megaterio, milodon y mastodonte, lo que plantea la posibilidad de que el hombre también haya contribuido de alguna manera a la desaparición de estas especies.


Fig. 3. Los gliptodontes abundaron en la pampa durante el Pleistoceno, En esta reconstrucción que exhibe en el Museo de Ciencias Naturales de la Plata se han armado dos de estos mamíferos (uno de ellos sin caparazón). Al fondo se observa el esqueleto de un megaterio.