Volumen 15 - Nº 88
Agosto-Setiembre 2005

En el pasado, en los estudios sobre intercambios científicos entre diferentes naciones se ha prestado considerable atención a las transacciones culturales entre países con un alto desarrollo científico y los que pertenecen a la así llamada ‘periferia científica’. Este capítulo de la historia de las ciencias es conocido bajo el sugestivo nombre genérico de ‘estudios sobre la ciencia colonial’. Más recientemente, se ha comenzado a prestar una mayor atención a las interacciones entre países que no presentan la marcada diferencia que caracteriza a las anteriores. Por ejemplo, en el caso de la Argentina, uno de los autores ha estudiado algunos aspectos de los intercambios científicos con España y Portugal a lo largo del siglo XX. Esos trabajos sugieren que, en un buen número de situaciones, aquellos intercambios dejaron un saldo positivo para el desarrollo científico de nuestro país. En el caso de la matemática bastaría citar los casos de Julio Rey Pastor o de António Monteiro, en la primera y en la segunda mitad del siglo XX respectivamente.

Por medio de Rey Pastor, se importó en la Argentina un área de investigación ligada a la moderna teoría de funciones y al análisis funcional, siguiendo las líneas que este matemático había adquirido al iniciar su formación como investigador en las universidades de Göttingen, Leipzig y Berlín, inmediatamente antes del comienzo de la primera guerra mundial. La importación de esos temas facilitó considerablemente el posterior desarrollo de la física teórica en nuestro país. En el segundo caso, la Argentina recibió el enfoque –entonces muy moderno– de la escuela Bourbaki y también una dirección igualmente nueva e interesante sobre las aplicaciones del álgebra a la lógica. Monteiro recibió su formación en la escuela de París hacia mediados de la década de 1930 donde, como discípulo de Maurice Fréchet, adquirió también una apreciación temprana de la importancia del trabajo de la escuela matemática que entonces comenzaba a emerger en los Estados Unidos, alentada principalmente por George Birkhoff y Marshall Stone en las áreas de interés de Monteiro.

Esta nota se encuadra dentro de la perspectiva señalada más arriba, y considera un caso que presenta analogías y también profundas diferencias con aquellos: las relaciones entre la Argentina y los países de Escandinavia en el campo de la física.

Indice Inicio Siguiente
Pág. 38/45