Volumen 19 - Nº 112
Agosto-Septiembre 2009

 

La cianotipía o cianografía es una de las más antiguas técnicas de impresión fotográfica. En el siglo XIX y principios del XX, era común usarla para reproducir planos, impresos en típico color azul. La inventó hacia 1842 el químico y astrónomo inglés John Herschel (1792-1871). Quien se considera la primera fotógrafa de la historia, Anna Atkins (1799-1871), la usó en 1843 para publicar, antes que nadie, un libro enteramente ilustrado en forma fotográfica. Se basa en que ciertas sales de hierro (como el ferricianuro de potasio y el citrato férrico amónico), disueltas en agua, resultan sensibles a la luz. Con ese procedimiento se imprimió en su época un número incierto de fotos de construcciones realizadas entre 1890 y 1894 por la Compañía Francesa de los Ferrocarriles de Santa Fe (formada por la firma metalúrgica Fives Lille y el Banco de París y los Países Bajos).

Del mencionado conjunto de cianotipos, un centenar fue conservado en Francia por los herederos del ingeniero francés Georges Poulet (1848-1936), quien vino a la Argentina en 1889 como directivo de la mencionada empresa y en 1895 regresó con ellos a su país. Son copias de contacto de negativos en placas de vidrio de 24 x 30cm, tomados, hasta donde se sabe, por desconocidos fotógrafos profesionales empleados por el ferrocarril. Cierto número de las placas está hoy en un archivo de Santa Fe; del resto no se tiene noticias y se puede suponer que resultó destruido. Tanto placas como cianotipos datan, como se aprecia, de antes de 1895; algunos de los segundos están datados, al parecer, por Poulet.

El Ferrocarril de Santa Fe tenía como foco la ciudad de ese nombre, capital de la provincia homónima, y se componía de múltiples ramales de trocha angosta que, en su momento de mayor expansión, hacia 1914, llegaban a Rosario, Rafaela, San Cristóbal, Reconquista, Las Toscas y Villa Guillermina, en esa provincia; San Francisco y Villa María en la de Córdoba, y Resistencia, Villa Ángela y Presidencia Roca en el Chaco. Las fotos también incluyen la construcción del ferrocarril de San Cristóbal a Tucumán, de la Compañía Francesa de los Ferrocarriles Argentinos (de los mismos accionistas), igualmente de trocha métrica, que en 1896, cuatro años después de concluido, pasó a propiedad estatal y se incorporó al Ferrocarril Central Norte.

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